¿Cuántos de ustedes han compartido sus datos de Netflix o HBO Go con familiares o amigos? No los culpamos, pues existen millones de usuarios alrededor del mundo que hacen lo mismo para minimizar los costos en sus servicios de streaming. Lamentablemente esta práctica los convirtió en criminales ante el gobierno de los Estados Unidos, luego de que un juez norteamericana la clasificara como un delito federal hace apenas unos días (vía).
La decisión surgió tras una acusación contra David Nosal, un hombre completamente ordinario que fuera despedido de la compañia para la que trabajaba. Lejos de concentrarse en la simple búsqueda del nuevo empleo, el individuo utilizó la contraseña de una ex-compañera para obtener información privada de sus viejos jefes y así beneficiar a un competidor.
¿Y cómo fue que Netflix, HBO Go y Amazon Prime terminaron involucradas? El juez Stephen Reinhardt aseguró que este caso ejemplifica algunos peligros de compartir una contraseña aún cuando el dueño de la cuenta proporcione la información y destacó que estas prácticas no suelen ser permitidas por los creadores de estos servicios al representarles pérdidas millonarias.
La buena noticia es que las autoridades norteamericanas ya están analizando las consecuencias del dictámen, pues no quieren tener una población integrada por millones de delincuentes federales. Por su parte, voceros de Netflix y HBO confirmaron las pérdidas económicas, pero aseguraron que compartir contraseñas es una práctica positiva que suele incrementar su número de suscriptores.
¿Entonces desean compartir las emociones de Game of Thrones, Orange is the New Black o House of Cards? No los culpamos y todo parece indicar que podrán seguir haciéndolo con la tranquilidad de que las autoridades no los arrestarán y –lo que realmente nos preocupa– que los sistemas de streaming no cancelarán las suscripciones por mal uso del servicio.

Fuente: Cine Premiere