Este 2016 no está siendo el mejor año para el buque insignia de Apple, el iPhone. Si bien el smartphone bandera de la compañía de la manzana sufría su primer revés a comienzos de año (cuando se constató la primera caída en ventas de su historia) ahora se ha conocido que el último de sus modelos, el iPhone 6S, ya se vende menos que su competidor directo, el Galaxy S7, en Estados Unidos. Una pequeña batalla ganada por el fabricante coreano que a buen seguro le animará en su particular guerra con la compañía de Cupertino.
Así pues, según los últimos datos del mercado de móviles en Estados Unidos de Kantar Worldpanel, el 16% de los consumidores estadounidenses eligen el Samsung Galaxy S7 o S7 Edge como su nuevo modelo, mientras que el 14,6% optan por el iPhone 6S o 6S Plus.
Una cosa si que hay que tener presente, y es que el modelo de Apple tiene medio año más de vida que su joven competidor, aunque esta diferencia temporal no había importado hasta ahora a los compradores norteamericanos, que seguían prefiriendo el último modelo de iPhone por encima del último modelo de Samsung.
Pero este curioso dato de las ventas de un modelo en concreto no es algo asilado ya que, según Kantar, Samsung también superó en el global de ventas en EEUU a Apple en los tres meses anteriores a mayo, copando el 37% del mercado frente al 29% de su competidor.

Fuente: Economía Hoy