El actor mexicano Diego Luna se jacta de no ser partícipe de la corrupción, pero aceptó que en ocasiones, la fama lo obliga a adentrarse en ella.
La fama, dijo, acostumbra a que cuando se acude a un lugar, te dejan pasar de inmediato sin necesidad de hacer fila.
Preocupado por el ejemplo que le pueda mostrar a sus hijos y el futuro del país, el también director de cine consideró que dichos patrones deben empezar a cambiar, y en específico, también mencionó la corrupción en el cine mexicano.

Fuente: Radio Formula