Daniela Samayoa

En una hermosa boda religiosa, la pareja unió su destino para siempre.

Tras una larga relación de novios, Genaro se decidió a pedir la mano de Luvia y así poder estar juntos por siempre. La familia de ambos irradiaba felicidad, ya que veían en los novios el gran amor que se tienen.
La recepción fue única y la novia lucia preciosa vestida como princesa. Fue una noche que jamás olvidarán.