Si tu objetivo es ganar masa muscular y perder grasa, definitivamente la respuesta es: después. Estas son las razones principales:
Logras un mejor rendimiento en tu entrenamiento porque mantienes tus reservas de glucógeno intactas; entrenas con mayor energía e intensidad. Al hacer el cardio antes, agotas estas reservas y cuando realices tu entrenamiento con pesas, no tendrás ese combustible que tu cuerpo necesita y será forzado a obtener combustible mediante otros sustratos. En este caso degradará tu masa muscular para convertir esa proteína en glucosa y pueda ser utilizada como energía. Nadie quiere eso, ¿verdad?
Hay dos momentos clave para hacer cardio: si tu tiempo lo permite y estás muy motivado puedes hacerlo en dos ocasiones:

  • Después del entrenamiento con pesas por un tiempo de 30 a 40 minutos.
  • En ayunas por un tiempo de 40 a 45 minutos con una intensidad moderada. Deberás desayunar justo cuando termines de entrenar.

Recuerden: entrenemos inteligentemente, no lleguemos al gimnasio sólo a fortalecer músculos. Hagamos que cada entrenamiento cuente, ¡Asesórate!