Julio Jiménez

“Veo en tu rostro noventa y cinco ayeres iluminados por los soles radiantes de tu preciosa vida”.

Originaria del municipio de Motozintla, Carmen Rincón Castillejos dedicó la mayor parte de su vida a la educación primaria, al igual que sus padres. Gracias a este oficio conoció a su esposo Alberto Garzón González, con quien procreó cuatro hijos: Alberto, María Victoria, María del Carmen y Rubén.
La familia Garzón Rincón vivió en diferentes partes de la república, como Oaxaca, Puebla, Cuernavaca, Querétaro, Morelia, Ciudad de México, hasta que decidieron regresar a vivir a Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas.


María Del Carmen Garzón Rincón nos confesó que Carmelita, como cariñosamente llama a su madre, siempre fue dedicada con ellos a pesar de tener un trabajo que absorbía casi todo su tiempo; ella siempre buscó la forma de administrarse para cuidar y velar por el bienestar de sus hijos.
Hoy en día Carmelita se caracteriza por ser una abuela amorosa, alegre y propositiva. Nos cuenta que para ella la unión familiar es lo más importante. Es amante de los juegos de mesa, los paseos y el teatro; disfruta mucho de ir al mercado y de las cenas familiares que se realizan cada semana.


Carmelita a demostrado ser un ejemplo de vida: es buena madre, abuela, bisabuela, pero sobre todo es un ser humano con muchas virtudes: amorosa, luchadora, solidaría, previsora y mujer de mucha fe. En fechas recientes, en el marco de su 95 aniversario, la familia Garzón Rincón se reunió para festejarla con una extraordinaria comida; hubo música, baile y alegría, mucha alegría. Que Dios siga manteniendo viva la sonrisa de Carmelita, la mamá y abuela que todos deseamos tener. ¡Muchas Felicidades!