Karla Farrera Garzón

Cada vez que algo no sale bien o creemos que no está bien, nos mortificamos por situaciones que no concebimos como enseñanzas; es un hecho que todo el tiempo aprendemos y desaprendemos. Dicho lo anterior, el hogar es parte fundamental porque promueve espacios de autoestima, solidaridad, respeto, servicio y amor hacia los demás.
Cuando estás a cargo de alguna situación y tienes la oportunidad de ser como un maestro suplente que deberá desarrollar la serenidad, el valor y la sabiduría para lidiar con una clase nueva, ya sea con la propia familia, en el trabajo o con algún grupo social, generará un aprendizaje; a veces se pueden dar dificultades para adaptarse a los cambios y es ahí donde se debe mantener una actitud de paz interior, que permita disfrutar de lo que haces y, posteriormente, puedas compartirlo con los demás.
Raras veces se reciben comentarios negativos, pero cuando así sea, considera lo que puedes aprender de él y busca retomar la nueva decisión que permita apreciar la vida de una manera distinta.