Decidió averiguar cómo y por qué era posible guardar toda esa información personal sobre él: 650 megabytes, o unas 160 horas de música sobre alguien que apenas usaba la plataforma que creó Mark Zuckerberg. Al hacerlo, se encontró con otras sorpresas desagradables. “La mayor parte de la información básica, como mi cumpleaños, no se podía borrar. Más importante todavía: aquellos datos que me parecían cuestionables, como el registro de la gente que había sacado de mi lista de amigos, tampoco se pueden borrar de Facebook”.
Gabriel Weinberg, el fundador de DuckDuckGo, le dijo que como política general, “ellos no borran nada”. La razón es simple y económica: los datos se guardan por si alguna vez ayudan a las marcas a orientar mejor sus publicidades. Beth Gautier, vocera de Facebook lo reconoció elípticamente: “Cuando alguien borra algo, lo quitamos para que no se pueda ver ni acceder en Facebook”. Pero Facebook no deja de ver o acceder. “También es posible cerrar la cuenta”, le señaló Gautier al columnista de The New York Times. “Borrar todos los resguardos de la información en nuestros sistemas puede demorar hasta 90 días”, advirtió, en ese caso.
Dentro de la carpeta que contenía el total de la información que descargó Chen, había muchas otras carpetas y archivos. “El más importante es el archivo ‘index’, básicamente los datos puros de una cuenta de Facebook, donde uno puede ir viendo su perfil, su lista de amigos, su timeline y sus mensajes, entre otros elementos”.
Entre esos datos puros había una sección, “Contact Info”, en la que el periodista encontró “los 764 números y teléfonos de todas las personas en los contactos” de su iPhone. Facebook había guardado todo el directorio telefónico cuando Chen se registró en la aplicación de mensajería de la plataforma, Messenger.

Vía: Infobae