Si hay alguien que sabe reinventar el look royal, no es otra que Beyoncé. Cuando se trata de sus conciertos, sus admiradores no la van a ver solo por el talento que la destaca, sino por los looks que trae, prueba de ello, fueron los últimos que se puso en Coachella, para su reunión con Destiny’s Child. ¿Quién firmó semejantes creaciones? Nada más y nada menos que Olivier Rousteing. Olivier ha sido reconocido por darle a Balmain ese toque y savoir faire que ha enamorado a los millennials, por lo que no es de extrañar que Marni Senofinte (la estilista de la cantante) se haya acercado a él después de la presentación de su desfile para invierno 2018 (de acuerdo a Vogue.com), para decirle que Queen B quería usar algo muy singular para su presentación en Coachella.

“Marni me dijo que el concierto trataría el tema de los supervivientes, y que B. estaba buscando algo de estilo militar…Pude estar con ella en la misma habitación y recibir feedback directo por su parte en cuanto a cómo la iluminación debía impactar en las prendas, lo que la música debería enfatizar de cada look…”, dijo el diseñador de acuerdo con Vogue España.

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Beyoncé convierte sus presentaciones en algo que se acerca a una expresión artística gracias a la perfección de su show, coreografías impecables y sorpresas inesperadas, no es de extrañar que sea una de las reinas del universo Balmain, digna de su propio hashtag: #Beychella… y que se convirtiera en el show favorito del evento.

Vía: Vogue