Más rubia, más relajada y más sonriente que nunca, Irina Baeva parece haber dejado atrás la etapa de estrés en la que se le acusaba de haber roto un matrimonio. Y no cualquier matrimonio, sino el de Gabriel Soto y Geraldine Bazán quienes tras diez años de casados se separaron en noviembre del 2017. La actriz ha pasado página y tiene puesta su atención en su carrera y, por supuesto, en ella misma. Quererse parece ser su máxima prioridad a juzgar por esta preciosa foto a orilla de una piscina y con una taza de café. “Siempre me ha gustado el café por las mañanas”, escribe junto a una sensual imagen en traje de baño.

☕ siempre me ha gustado el café por las mañanas. 🏖🌴

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La protagonista de Vino el amor, en la que comparte escenas con el actor mexicano, luce espectacular y más en forma que nunca. Ella lo sabe y lo presume a lo grande porque puede en este diminuto bikini rosa. Su agenda laboral está cargada de proyectos exitosos, como su última obra teatral, ¿Por qué los hombres aman a las cabronas? en la que también trabaja junto a Gabriel.

Vía: People