Es difícil creer que las celebridades tengan problemas a la hora de pagar sus préstamos personales, pero la verdad es que muchas se enfrentan a esta situación.

No importa que ganen sumas millonarios durante un año o más, su mala administración y sus excéntricos lujos los han llevado a dejar sus cuentas bancarias en ceros, teniendo que declararse en quiebra ante el mundo entero.

Johnny Depp

El año pasado acusó a quienes se encargaban de manejar sus gastos de haberlo defraudado por 28 millones de dólares. En su defensa, la empresa respondió alegando que él gastaba alrededor de dos millones de dólares por mes en cosas extravagantes, como colecciones de arte y vinos traídos de todo el mundo.

 

Lindsay Lohan

En el 2012, Lindsay estaba en bancarrota, debía 16 mil dólares a una compañía de depósitos y 200 mil a Hacienda en Estados Unidos, además, casi se queda en la calle cuando tuvo que desocupar el departamento que tenía en Londres.

 

Aaron Carter

Aaron afirma haber ganado más de 200 millones de dólares antes de los 18 años. Sin embargo, sus padres no administraron su fortuna de la manera adecuada provocando que el cantante tuviera una deuda por cuatro millones de dólares en impuestos.

Brendan Fraser

Gracias a películas como La momia y George de la selva, Fraser se convirtió en un ídolo juvenil muy bien pagado. Pero una mala administración y un divorcio millonario lo llevaron a quedarse prácticamente en la calle.

 

Nicolas Cage

Una de las estrellas más exitosas de los noventa tuvo que declararse en bancarrota en el 2009. El actor le debía a Hacienda más de seis millones de dólares. Cage afirmó que no sabía de esas pérdidas y culpó de su crisis a su contador, a quien incluso llegó a pedirle una indemnización de 20 millones de dólares. Al final vendió algunos autos y propiedades inmobiliarias para pagar parte de su deuda.

 

Pamela Anderson

Hasta hace poco se decía que debido su estilo de vida lleno de lujos, Pam evadía el pago de impuestos. Aunque la actriz nunca se ha declarado en quiebra, se rumora que todavía en el 2010 estaba tratando de saldar una deuda de dos millones de dólares.

 

Mike Tyson

No solamente destrozó a sus rivales en el ring, sino también a sus cuentas bancarias. Es imposible imaginar cómo este hombre convirtió una fortuna de 400 millones de dólares en una deuda de 50 millones. Pero gracias a su fama logró pagarlo todo.

 

Lady Gaga

En el 2009 muchos la consideraban la nueva reina del pop… pero su cartera estaba vacía. Gaga invirtió sus únicos tres mil millones de dólares para organizar su gira, Monster Ball, esperando obtener a cambio un contrato rentable. Así, siendo la artista con mayores ventas, se quedó sin dinero… pero tal apuesta resultó favorecedora y pronto recibió un contrato con el que ganó más de 40 millones de dólares.

 

Rihanna

Aunque en este momento Riri es considerada una de las artistas más rica del mundo, en el 2009 cayó en bancarrota y todo por culpa de sus contadores. Según las pruebas presentadas, su administrador le robó nueve de los 11 millones de dólares que poseía. Afortunadamente, la cantante se dio cuenta a tiempo demandó al sujeto y logró ser recompensada con 10 millones.