El volcán Chichonal (también conocido como Chichón) se ha convertido en uno de los atractivos turísticos importantes y concurridos en los últimos años, por propios y extraños al estado.

Este maravilloso e imponente lugar, se localiza en la región montañosa que colinda con los municipios de Francisco León y Chapultenango, a unos 25 km de Pichucalco y a 75 km tanto de Villahermosa, Tabasco como de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. ​

Parte de lo emblemático de este lugar, gira en torno a su historia, ya que, según registros, el domingo 28 de marzo de 1982, a las 23:32, se registró un sismo de 3.5 grados Richter al que le siguió una erupción que arrojó ceniza, rocas y gases hasta una altura de 17 km en la atmósfera que devastó 14 poblados y dejó aproximadamente 2 mil personas muertas.

Esta ceniza estuvo cayendo en las inmediaciones del volcán en los días que siguieron, hasta el sábado 3 de abril.

Al visitar el lugar, se pueden escuchar historias que narran los habitantes zoques quienes dicen que desde noviembre de 1981 sintieron temblar la tierra, narran que el personal de la Comisión Federal de Electricidad, había reportado desde hacía varios meses antes, sacudidas y ruidos de la tierra, que el agua de los ríos se había calentado y emitía un olor a azufre, y que siempre había una nube de vapor sobre la montaña. ​

De acuerdo con cronistas que pueden guiarte a la cúspide de la montaña donde se encuentra el cráter volcánico, el sábado 3 de abril, en los alrededores del volcán se registró una intensa actividad sísmica “no si estaba cabrón, cuenta Joel, guía certificado a la visita del Volcán, se sentían casi 30 temblores por hora durante la mañana, taba rete feo”, sin saber que toda esta actividad anticipaba la llegada de otra erupción.

De acuerdo a los registros, los temblores prácticamente se dejaron de sentir a las 19:00 de ese mismo día y el volcán estalló violentamente a las 19:35, con una duración de 30 minutos aproximadamente.

A las 5:33 del lunes 5 de abril, el Chichonal estalló por tercera vez con una duración de 45 minutos aproximadamente, con lo que desaparecieron comunidades cercanas a las faldas del volcán, de los municipios de Francisco León y Chapultenango principalmente.

Cuentan las historias de lugareños que, cual película de ciencia ficción, miles de animales de todas las especies, desde insectos hasta mamíferos, corrían cerro abajo para huir del fuego provocado por la incandescencia del volcán.

Hoy en día el Volcán Chichonal, se encuentra quieto e inerte, con una bella laguna de agua verde esmeralda en la base del cráter, al que una parte lo llena agua azufrada caliente y otra parte la conforma agua hirviendo, el Chichonal es un volcán estratificado, mismo que está considerado como los de actividad más letal, pues no arrojan lava, sino que las emisiones son principalmente de cenizas y gases, esencialmente aerosoles de ácido sulfúrico que ascienden verticalmente, muy alto en la atmósfera.

Los lugareños que fueron testigos de esta manifestación de la naturaleza, afirman que antes de 1982 el volcán también hizo erupción en 1850, según les platicaban los abuelos de los pueblos cercanos, a diferencia de los geólogos quienes dicen que eso fue hace alrededor de mil años.

Dato curioso, es que el Chichonal no había sido estudiado como volcán, sino solo como potencial fuente de energía geotérmica, fue descubierto como volcán en 1923, por el geólogo alemán Federico K. Mulleriend. Antes de su erupción en 1982 tenía una altitud de 1260 msnm, y de 1060 después de ella.

Existen varias leyendas de este magno lugar, una de ellas, la Pyowa tyzu’we (La mujer que arde), la guardiana del volcán, es una de las leyendas más contadas por los habitantes de Nuevo Carmen Tonapac, municipio de Chiapa de Corzo.

Todo comienza en la mañana, cuando Pyowa tzyu’we es una niña, luego al pasar las doce horas pasa a ser una jovencita y al caer la noche se trasforma en una anciana que narra la vida y la muerte, tal como narró Daniel Domínguez Mondragón, originario de la etnia ore tzame (zoque).

La leyenda cuenta que la Pyowa tzyu’we pasó por muchas comunidades del municipio de Chapultenango con flores repartiendo casa por casa. Conforme pasaba el tiempo, justo días antes de la erupción del volcán Chichonal en marzo de 1982 esta mujer anunciaba la fiesta y continuaba obsequiando flores mientras divulgaba en cada pueblo su próxima fiesta de cumpleaños en la que habría que visitarla.

Ésta y otras historias, podrás encontrar al visitar al Volcán Chichonal, además de una caminata cerro arriba, por los espacios que dejaron los ríos de material volcánica, aquel mes de marzo de 1982.

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