Una familia de leones que vive en la Reserva de Caza Mashatu en Botswana encontró un nuevo “juguete” después de que un fotógrafo accidentalmente dejara caer su cámara. Alertado por el ruido, una leona examinó el área en busca de peligro, se acercó a la cámara y la recogió.

Luego le entregó su nuevo descubrimiento a sus cachorros, que procedieron a abalanzarse sobre él, arrastrarlo al suelo y masticarlo como un niño con juguete nuevo.

Según la fotógrafa Barbara Jansen Vorster, la cámara se escapó accidentalmente de su trípode mientras visitaba la reserva. Ella no perdió el ritmo y agarró su otra cámara para tomar algunas fotos únicas. “¿Qué puede hacer uno?”, dijo ella.

Afortunadamente la cámara fue recuperada más tarde por una guía de otro vehículo, aunque con algunas nuevas marcas de dientes. La fotógrafa y amante de la naturaleza dijo que no reemplazará las partes masticadas y las guardará como un recuerdo. “¿Qué fotógrafo puede jactarse de que su lente había esta en la boca de un león?” comentó.