Seguro que conoces a alguien (o te ocurre a ti): aparece sangre en escena, y te desmayas. De todas formas, para muchos no es lo mismo verla en otras personas que en uno mismo. ¿A qué se debe el desmayo cuando vemos sangre?
La base de los desmayos está en la ansiedad. Los investigadores creen que la ansiedad causa el aumento y descenso repentino de la presión arterial. Cuando se produce el descenso de la presión arterial, circula menos sangre por el cerebro, provocando inconsciencia en algunas personas.

Un interruptor que controla nuestro cuerpo
Mientras que el aumento de la presión sanguínea es algo completamente normal cuando vemos algún tipo de peligro (dentro del sistema nervioso lo llaman reacción de lucha o huida), los problemas con la pérdida de consciencia suceden cuando ocurre exactamente lo contrario. La raíz de todo esto está en el nervio vago, que conecta una parte del cerebro llamada núcleo del tracto solitario (NST) con zonas de nuestro cuerpo asociadas con los movimientos involuntarios (como respirar, tragar, o los latidos del corazón).
El NSR actúa como una especie de interruptor entre las respuestas de lucha y huída. En el momento en el que vemos la sangre, ese interruptor trata de reaccionar a ambas respuestas, de manera que la presión sanguínea baja al mismo tiempo que aumenta el ritmo cardíaco. Esto es lo que produce que la sangre “salga” de nuestro cerebro, y nos desmayemos.
Otra posibilida es que el interruptor del NST esté accionándose tan rápido entre ambas respuestas nerviosas que “apague” nuestro cuerpo completamente a través del desmayo.
Quizá una teoría más realista podría ser que cuando vemos nuestra propia sangre, y nos desmayamos por una caída de la presión arterial, la respuesta de autoprotegernos prevendría un desangrado. Eso es el porqué de que al ponernos en horizontal ayude a que el corazón haga llegar la sangre de nuevo al cerebro (independientemente de como nos desmayemos).

Fuente: Conectica