Nació el 17 de diciembre de 1923 en la finca El Carmen, en Ixhuatán, distrito de Mezcalapa, Chiapas. Hijo de Orencio y Rosa López, fue criado desde pequeño en las labores del campo, el ganado, la ordeña y la pizca de café.
Su padre falleció cuando él (Óscar) era apenas un niño, por lo que se vio obligado a dejar sus tierras. Radicó en Copainalá, donde se desempeñó como mandadero de la Casa Narváez; vendía leña y boleaba el calzado de la gente local.
Cursaba la escuela primaria y, al mismo tiempo, trabajaba en unas fincas de hule, propiedad de empresarios germanos. Fue criando fama y buena reputación gracias a que era de las pocas personas en el lugar que sabía leer y escribir.
Así llegó a Tuxtla Gutiérrez donde se empleó como cargador de canastas. Tiempo después enfermó gravemente, pero salió airoso y decidió regresar a Copainalá donde por fin pudo levantar un pequeño negocio junto con su viejo amigo, Óscar Castillejos García, que se llamó Abarrotes López y Castillejos; tuvieron una aceptación inusitada. Sus ingresos aumentaron gracias a la vendimia hasta que un buen día decidieron, cada uno, seguir su propio rumbo, no sin antes encontrar lo que ellos le llamaron “un tesoro”, gracias a un mapa que hallaron en casa de don Emilio Castillejos, padre de Óscar Castillejos, y que daba la ubicación exacta de una joya del periodo Barroco Colonial del siglo XVI. Con ayuda del presbítero del pueblo, y después de intensas jornadas, descubrieron esa preciada joya que constaba de lingotes y monedas de oro y plata.
En 1947 conoció a quien sería su futura esposa: Úrsula Valencia, proveniente de una de las mejores familias de la localidad, con quien tuvo seis hijos. Fue gracias a ella y a su tenacidad que Óscar construyó su famosa tienda La Elegante, donde, incluso, llegó a vender medicamentos, lo que lo obligó a introducirse en la farmacopea y aprender todo lo relacionado a las ciencias de la salud.
Todo su esfuerzo en la vida lo avocó a su comunidad, a hacerla más rica y traer el progreso. Fue presidente de la Junta Proconstrucción de la carretera Copainalá-Chicoasén, de la Junta Proelectrificación del poblado, de la Junta Proagua Potable y encargado, durante muchos años, de la Junta de Festejos. También fue presidente de la Cámara de Comercio de Tuxtla Gutiérrez e incursionó con éxito, y a petición popular, en la política, siendo electo presidente municipal de Copainalá.


En 1965 abre su segundo supermercado llamado El Retiro, ahora en Tuxtla Gutiérrez. Posteriormente creó Mayoreo de Víveres, S.A. de C.V., la Inmobiliaria Urva y ayudó al talento artístico local con una firma editorial llamada Óscar López Ediciones. El secreto del éxito en sus negocios era siempre escuchar: atendía a sus clientes con el máximo empeño y las quejas las veía de manera personal, sin intermediarios, esto hizo que la comunidad lo quisiera como a un hermano.
Don Óscar López Camacho falleció el 31 de octubre de 2005 de cáncer en el páncreas; dejó un legado de compromiso, generosidad, constancia, honestidad y cultura.