TAPACHULA | La perla del Soconusco

Aleks G. Camacho

Visitar Tapachula es descubrir un mundo cosmopolita en todos los sentidos. A Tapachula se viaja para conocer el mar, pero también se viaja para estar en las montañas en medio de cafetales. El día para muchos comienza con una taza de café en mano de esa forma también comienza el viaje por Tapachula.

La primera parada puede ser Hamburgo, un maravilloso hotel boutique afincado en uno de los puntos más altos del municipio, desde donde se puede observar en días despejados a Tapachula y las demás ciudades y pueblos que la circundan.

Después de Hamburgo y siguiendo la Ruta del Café, aparece en el mapa la finca Argovia, que más que una finca es un enorme jardín exuberante con flores por doquier, sus enormes árboles y plantas con follaje recrean una pequeña selva.

Después de las montañas hay que recorrer el camino a la playa, antes de llegar al mar, como un gran secreto se encuentra una finca que, en su momento de esplendor, fue la gran finca cañera de la zona y ahora está convertida en un complejo donde se prepara uno de los mejores rones de México, y nos referimos a la Finca Venecia.

Esta finca es un gran viaje, hay algo en ella que recuerda a Cuba y que no sólo es el ron. Dicen que a todos nos gusta el ron, el problema es que a muchos no les han dado todavía el que verdaderamente les gusta.

Visitar Tapachula es también ir al mar, la belleza de las olas del pacifico mexicano, chocan literalmente, con la costa de Tapachula, aquí se erige el gran puerto de Chiapas, hoy existe un malecón maravilloso que invita a contemplar el atardecer y las olas del mar, aquí sucede la belleza de lo violento.

Las olas siempre chocando. El agua estrellándose. El mar abrazando a la tierra.

En Puerto Madero se come de los mejores mariscos de todo el estado, más fresco imposible.

El paseo por Tapachula culmina volviendo al centro de la ciudad, ese centro que ahora es punto de reunión de personas locales y extranjeras, lejos de los temas políticos, la ciudad ilumina desde sus edificios históricos un futuro vibrante, y comienza a convertirse en la ciudad cosmopolita y con corazón propio que desde el sur, con su belleza y vegetación, brilla como una perla.