En los últimos años se ha desatado una moda por estas prácticas, pero ¿realmente sabemos el significado? ¿conocemos la diferencia entre ellas? Aquí te explico un poco cada una.
Primero debemos saber que no son lo mismo, se considera mindfulness a una filosofía de vida que incluye la práctica de la meditación.
El mindfulness significa plena consciencia y es la focalización de la atención en el momento presente, es un método para conseguir la atención plena, centrándonos en lo que está sucediendo “aquí y ahora”, aceptándolo sin intentar cambiar, ni juzgar nada.
Concentrarse en lo que sucede en nosotros y en nuestro alrededor y saber renunciar al ruido y a las distracciones.
Es muy recomendado para el autocontrol, para el desarrollo de la resiliencia, para el logro de objetivos de salud, es fundamental para reducir el estrés y la ansiedad, para mejorar los niveles de concentración y nuestra memoria, para tener control de nuestras emociones y saber reaccionar antes estímulos.
En la práctica, lo que experimenta una persona con el mindfulness es una conexión muy estrecha consigo mismo, con su cuerpo, con su mente y con sus emociones. Es por ello que se convierte en una práctica imprescindible si quieres gestionar correctamente tus pensamientos y emociones.
La meditación es un ejercicio a través del cual enfocamos nuestra mente en un objeto con el fin de llevarla a un estado de paz y calma. Al meditar, realizamos una acción mental que nos llevará a un estado de paz interior.
Sin embargo, no se trata de algo inmediato, por lo que también es un ejercicio de paciencia que requiere de constancia y de un proceso de aprendizaje que necesita de determinados recursos, técnicas y herramientas para finalmente poder llegar a ser capaz de realizar esta práctica en solitario e incluso en cualquier momento, entorno o situación sin importar las circunstancias externas, ya que al final, se trata de un ejercicio meramente interior.

Es un ejercicio muy poderoso, ya que su propósito es calmar y pacificar la mente, para llevarla a un estado de serenidad, eliminando así todas esas preocupaciones permitiéndonos de este modo poder disfrutar de un estado de paz interior que nos lleve a una sensación de verdadera felicidad desde la calma.
La meditación es un vehículo más, de todos los que tenemos para poder alcanzar mindfulness, así que, como he dicho al principio de este artículo, no son lo mismo, mindfulness es un estado que se alcanza a través de la práctica de la meditación.
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Cascada La Conchuda | En la reserva de la biósfera “El Ocote”; Chiapas






