Pomuch es una Villa bastante peculiar en sus usos y costumbres, que se distingue de entre todo nuestro territorio mexicano, pertenece al municipio de Hecelchakán, uno del los 13 con los que cuenta el estado de Campeche; se ubica a 63 kilómetros de la capital, San Francisco de Campeche, por la carretera 180, rumbo a su vecino estado de Yucatán.

Lo que la hace tan particular, es su tradición centenaria, en el culto a los restos de sus fieles difuntos, acto que ha llamado la atención de miles de turistas de todo el mundo, quienes año con año, acuden a este pequeño pueblo campechano, a observar y participar respetuosamente de estas actividades.
Consiste en acudir al cementerio local, para limpiar los restos de sus difuntos, en una ceremonia fuera de serie, totalmente alejada de lo que marca la iglesia ortodoxa o la mayoría de las religiones, actividad conocida en maya como Choo Ba’ak.
Según lo marca la tradición, cuando las personas originarias de Pomuch fallecen, son enterradas normalmente, pero, luego de 3 años, en la temporada de la “celebración de todos los muertos” o “todos los santos” (31 de octubre y 1 de noviembre), son exhumadas para comenzar con la tradición de la limpieza de los huesos.

Una vez se obtienen los restos, éstos, son limpiados con delicadeza, extrayendo cualquier resto de vestuario o alguna otra materia orgánica adherida a los huesos, para dejarlos perfectamente limpios, a algunos, se les deja el cuero cabelludo, si es que lo conservan, a otros, cuyos restos han sido momificados, se les deja tal y como se les encuentra.
Cada año, en los primeros días de noviembre, las familias acuden al panteón local, para realizar esta acción, llevando, entre otras cosas, pequeñas mantas blancas bordadas a mano, que sustituyen a la del año anterior, en la que los huesos, después de ser desempolvados, son depositados envueltos al interior de pequeños cofres de madera, donde esperarán al año siguiente para ser adorados en esta forma peculiar de Pomuch.
Esta fiesta a los muertos, representa respeto, cariño, recuerdo, permanencia espiritual, amor, entre muchos otros valores de estas familias campechanas, que se exige sea respetado por propios y extraños.

Como parte de estas festividades, en las últimas décadas, se organiza un desfile tradicional, en la que personas originarias y visitantes de Pomuch, participan luciendo una serie de diseños de vestidos y maquillajes, así como artefactos antiguos que enmarcan esta fiesta, misma que parte desde el panteón hasta la plaza central de la localidad.
En su plaza central, atrio de la Parroquia de la Inmaculada Concepción y alrededores, se montan exposiciones de altares, venta de antojitos y de más actividades culturales, alusivas al día de muertos, donde también, se ubican sus tradicionales panaderías, que ofertan el acostumbrado “Pan de Pomuch”, una gran pieza de pan de trigo, rellena de queso y jamón.
El nombre de Pomuch, tiene diversas fuentes de origen, teniendo como más realista, la que narra que: “a la llegada de los españoles a esta tierra, los colonizadores se acercaron al cenote que se encuentra ubicado a un costado hoy, de la iglesia de este pueblo, donde encontraron a un sapo muerto y tostado debido al tiempo que había estado expuesto al sol, por lo que pensaron que esta era una práctica gastronómica del lugar, por lo que lo denominaron “Poc Much”: lugar donde se tuestan los sapos.

Pomuch, te espera para conocer la magia, su belleza histórica y cultural, que te harán vivir la experiencia Primer Plano Magazine.





