Primer Plano Magazine / Noé Juan Farrera Garzón. – Este 20 de junio se cumple el primer aniversario luctuoso del profesor Luciano Vázquez Pérez, destacado promotor cultural, investigador y defensor de las tradiciones zoques de Copainalá, cuya labor dejó una profunda huella en la vida cultural e histórica de este municipio chiapaneco.

Reconocido por su compromiso con la preservación de la identidad zoque, Luciano Vázquez Pérez dedicó gran parte de su vida a rescatar, documentar y difundir las costumbres, expresiones artísticas, tradiciones y saberes que forman parte del patrimonio cultural de Copainalá. Su trabajo contribuyó a fortalecer el orgullo por las raíces ancestrales de uno de los pueblos zoques más representativos de Chiapas.

A lo largo de los años, impulsó iniciativas orientadas a conservar la memoria histórica de la comunidad y a transmitir a las nuevas generaciones el valor de las tradiciones que dan identidad al pueblo copainalteco. Su vocación educativa y su amor por la cultura lo convirtieron en una referencia obligada para investigadores, estudiantes, promotores culturales y habitantes interesados en conocer la riqueza histórica de la región.

Parte importante de su legado se encuentra también en el restaurante El Bambú, un espacio que trascendió su función gastronómica para convertirse en un punto de encuentro cultural y social. En este lugar, visitantes y habitantes podían acercarse no solo a los sabores tradicionales de la región, sino también a la historia, las costumbres y la esencia cultural de Copainalá.
El Bambú se consolidó como un referente para quienes buscaban conocer la identidad zoque desde una perspectiva auténtica, promoviendo el diálogo, la convivencia y el aprecio por las tradiciones locales. Su existencia refleja la visión del profesor Luciano Vázquez Pérez de preservar y compartir el patrimonio cultural de su pueblo mediante espacios vivos y accesibles para la comunidad.
A un año de su partida, familiares, amigos, exalumnos, promotores culturales y habitantes de Copainalá recuerdan con respeto y gratitud a un hombre que dedicó su vida a fortalecer la identidad de su pueblo. Su legado continúa presente en las festividades tradicionales, en la memoria colectiva de la comunidad y en cada esfuerzo que busca mantener viva la riqueza cultural zoque.
La conmemoración de su primer aniversario luctuoso representa una oportunidad para reconocer la trascendencia de su trabajo y para reafirmar la importancia de preservar las tradiciones que dan sentido e identidad a los pueblos originarios de Chiapas.





