Zinacantán, es un pueblo tzotzil cuya traducción al español significa lugar de murciélagos, destacado por la belleza incomparable de sus trabajos a mano en bordados y textiles, donde las flores, siempre presentes en la indumentaria de los habitantes de del lugar, representan hoy una de las actividades económicas principales que practican en el pueblo, la floricultura.

El abanico cultural que representa a la entidad chiapaneca del sureste mexicano, es, sin lugar a dudas esplendoroso, matizado por representaciones culturales únicas, en todo el territorio nacional.

Cultura Maya en Zinacantán

Este pequeño pueblo, es un ejemplo de esta pluriculturalidad ancestral que data desde los mayas, es el municipio de Zinacantán, en la zona altos de Chiapas.

Existen innumerables modelos y colores de textiles y bordados, qué son uno de los rasgos más importantes de esta parte de la cultura chiapaneca, uno de esos modelos emblemáticos, se puede apreciar de forma muy significativa en pequeños Chales hechos a mano en forma de murciélagos y portado por mujeres.

Estos trabajos, son muestra de cientos de años de tradición en el bordado, que a su vez son una manifestación viviente de culturas ancestrales, que se comunicaban con representaciones con formas de flores, paisajes o fauna, entre otras icónicas imágenes materializados con hilos tejidos a mano.

Mujer de Zinacantán bordando a mano.
Mujer de Zinacantán bordando a mano.

Sin llegar a pensar en equivocarnos, Zinacantán es un espacio cultural vivo, que te dejará asombrado por la calidez de su gente, así como el deleite en la apreciación de sus trabajos magistrales.

Nachig, parador turístico.

Una comunidad que destaca es Nachig, un pequeño poblado perteneciente a este municipio de los altos de Chiapas.

Esta comunidad, se convirtió en un parador turístico tradicional desde hace varias décadas, con la construcción formal de la carretera a San Cristóbal de Las Casas, pues su situación estratégica en la vía libre qué conecta a los altos de Chiapas, con la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, fue la razón.

En este lugar, centenares de mujeres realizan una actividad qué proviene desde tiempos prehispánicos, realizando textiles y bordados de vividos colores, con imágenes de animales y flores que cuentan parte de la historia de esta tierra tzotzil.

Es común observar en el portal de sus casas, a mujeres y niñas realizando el bordado a mano, mayormente, de telares que forman palomas, quetzales, flores, rosas, así como ingeniosos modelos exclusivos y creados por cada una de estas artesanas tradicionales.

Aunque en su propio estado, el trabajo de estas mujeres no es apreciado como deberían, es en el resto del país y en gran parte del mundo, donde se reconoce y da valor al trabajo artesanal que ellas realizan.

Sus bordados, son ofertados en tianguis y locales dedicados a la venta de artesanías, principalmente en la ciudad de San Cristóbal de las Casas y la capital Tuxtla Gutiérrez.

¿Cómo llegar a Zinacantán?

Visitar Zinacantán es muy sencillo, pues a tan sólo 15 minutos de San Cristóbal de Las Casas, se encuentra este paraíso textil, para cuya entrada, tienes que dar una pequeña cuota de apoyo, por otro lado, para llegar a Nachig, sólo basta dirigirse a la ciudad de San Cristóbal de las Casas por la vía libre, pasando otra comunidad llamada Navenchaug, o en su defecto, tomar esta carretera de regreso desde San Cristóbal de Las Casas hacia la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, y a escasos 10 minutos llegarás a este parador.

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