Rigoberto Nuricumbo Aguilar.- El 23 de diciembre de 1869, José Pantaleón Domínguez, entonces Gobernador del Estado, en la Ciudad de Chiapa sede de los Poderes en esa fecha, promulgó un decreto que puntualiza en su Artículo único: “Se declara día festivo para el Estado de Chiapas el 21 de octubre, en conmemoración del glorioso triunfo alcanzado sobre los traidores en esta Ciudad el mismo día 21 de 1863”. Esta disposición se publicó para exaltar la relevancia histórica de la batalla del 21 de octubre de 1863 suscitada en la hoy Chiapa de Corzo durante la guerra del Imperio en Chiapas (1863-1864).

Esbozando el contexto de esta gesta heroica, en 1854 Juan Ortega –Promotor del Imperio en Chiapas- era prefecto y comandante militar del distrito de Comitán nombrado por Fernando Nicolás Maldonado, gobernador de Chiapas, quien había sido designado por el dictador Antonio López de Santa Anna. Luego de ocurrir el pronunciamiento del Plan de Ayutla que declaraba la destitución de Santa Anna, en Comitán tenía eco esta acción para poner fin al gobierno de Maldonado. Concluido este periodo gubernamental, Juan Ortega que en ese momento fungía como administrador de la aduana de Zapaluta (La Trinitaria), decide separarse del cargo y junto con el personal a su mando se dirige a territorio guatemalteco para refugiarse y organizar con el apoyo del gobierno de ese País el levantamiento armado para implementar el Imperio en Chiapas.

Tiempo después, cuando llega la noticia a Chiapas de la intervención francesa y de la instalación de un régimen monárquico en México; desde las cumbres de Yalmús, en la cordillera de Guatemala, el 5 de abril de 1863, Juan Ortega declara la guerra para proclamar el Imperio en Chiapas.

En marcha la rebelión por la intervención, el 15 de agosto de 1863 los imperialistas toman y ocupan la Ciudad de San Cristóbal, de esta manera cae la Capital del Estado en esa época y se convierte en la sede del gobierno imperial.

Desde este día al 3 de septiembre fueron pronunciándose a favor de la causa del Imperio los departamentos de Comitán, Chilón, Simojovel, Soconusco y Pichucalco, solo los departamentos de Chiapa y Tuxtla permanecían en el orden constitucional.

Ante ello, Ortega dispuso avanzar hacia la Ciudad de Chiapa para concluir con su hazaña de implementar el Imperio en todo el Estado.

El día 20 de octubre las tropas comandadas por Juan Ortega, que se componían aproximadamente de 1300 hombres, avistan la Ciudad de Chiapa preparados para atacarla. Ortega que se hacía acompañar del Fraile Chanona y Pedro Torres un destacado comandante militar, envía una misiva al Coronel Salvador Urbina pidiendo la rendición de la plaza.

No hubo respuesta para entregar la Ciudad lo que ocasiono que los primeros fuegos se abrieran por la noche de este día.

El 21 de octubre de 1863 el combate fue intenso. La defensa se efectuó con al menos 400 elementos surgidos de Chiapa y de los pueblos de Acala, Tuxtla y Comitán.

Para entonces Gobernaba Chiapas José Gabriel Esquinca, quien había otorgado el mando al Coronel Salvador Urbina para defender el lugar, destacándose la participación de Julián Grajales, Cenobio Aguilar, Luis Vidal, Vicente López, Tomas Cuesta; Manuel Ruiz y Corzo, José Segundo Serrano e Isidoro Castellanos.

El triunfo fue contundente. Al medio día del glorioso 21 de octubre las fuerzas liberales que combatían en los fuertes instituidos por Urbina a los que llamo: La Libertad, Zaragoza e Independencia, además del frente de batalla “La piedra ahorcada”, arremetían contra los invasores dando muerte al Comandante Pedro Torres, presumido invasor que anuncio derribar la Pila (Monumento histórico de Chiapa de Corzo situado en la plaza central).

La derrota de los imperialistas en la Ciudad de Chiapa fue el ocaso de este movimiento en el territorio chiapaneco.

La Gloriosa Batalla del 21 de octubre de 1863, dada su importancia histórica para Chiapas, debe reconocérsele en su justa dimensión. En este año, 2019, el decreto que declara: “Día festivo para el Estado de Chiapas el 21 de octubre” –Vigente- cumple 150 años de su promulgación, ocasión significativa para que las autoridades correspondientes le den validez al incorporar esta fecha en el calendario cívico estatal y escolar, lo que conllevaría a que el Ejecutivo reviva esta efeméride en el corazón de Chiapas, y la Secretaria de Educación divulgue en los centros educativos de todo el Estado esta lucha libertaria que en la actualidad solo se conmemora en la Heroica Ciudad de Chiapa de Corzo, y en consideración al triunfo logrado que permitió salvaguardar la Independencia de Chiapas (1821) y su Federación a México (1824), y teniendo en cuenta la memoria de mujeres y hombres que lucharon por la defensa de la Soberanía de la Patria, la Gloriosa Batalla del 21 de Octubre de 1863 tiene méritos suficientes para inscribirse con letras doradas en el recinto legislativo del Congreso del Estado de Chiapas.

Coronel Salvador Urbina y los heroes de la batalla del 21 de octubre de 1863. Mural commemorativo del centenario de la batalla (1963). Palacio municipal de Chiapa de Corzo.