La “Fiesta Grande de Enero”, celebrada en el municipio de Chiapa de Corzo, es una de las actividades religiosas más grandes del estado de Chiapas, en la que se concentran miles de personas de diversas partes no solo del país, sino también del mundo, pues cada vez son más quienes provienen de diversos países y se contagian de su magia.

Estos festejos, que tienen sus inicios desde tiempos prehispánicos, en la comunidad de los indios chiapanecas, han ido adecuándose conforme el paso del tiempo, las imposiciones culturales con la conquista de los españoles, así como la cada vez más, influencia de la pluriculturalidad de la entidad.

Las fiestas inician el día 8 de enero, con la salida de las “Chutá”, vocablo local que significa “Criada”, donde centenares de personas, en su mayoría hombres, vestidos con ropas típicas de mujeres locales, salen a bailar por las calles de Chiapa de Corzo, entrando de casa en casa en las que se encuentran las imágenes religiosas a las que se rinde fruto en enero, motivo de las fiestas.

Personajes locales inmersos en la historia de este Pueblo Mágico, aseguran que esta acción, tiene como origen la participación de las “Chuntá” al servicio de la señora María de Angulo, en la repartición de víveres a los pobladores de escasos recursos del lugar, como agradecimiento por la curación hecha a su menor hijo.

El hecho de que sean hombres con vestimentas de mujer, aseguran algunos historiadores locales, se realiza luego de que en aquellos tiempos, los lugareños, en la algarabía y bajo el influjo del alcohol, comenzaban a faltar al respeto de las mujeres, por lo que los esposos de aquellas mujeres, tomaron su lugar, quedando así la tradición.

Pero es el día 4 de enero, cuando bailan por primera vez los personajes centrales de esta fiesta, los “Parachicos”, siendo el día de mayor representatividad y fuerza, el 15 de enero, en celebración al día del “Señor de Esquipulas”.

Esas pintorescas y peculiares figuras, son personas vestidas con camisa blanca, pantalón negro, una chalina negra con bordados de colores, un zarape, una montera hecha de ixtle, que según historiadores, puede tener la connotación del sol o del cabello rubio de los conquistadores de aquella época, un chinnchin o sonaja tradicional, así como una máscara de madera, tallada y adornada como un rostro, con rasgos europeos.

Son estos emblemáticos personajes, quienes dan vida al significado de la fiesta, pues son símbolos de algarabía, folclor y tradición, envueltos en trajes de una belleza inigualable, lo que los hace portadores del misticismo de la fiesta grande de Chiapa de Corzo.

Pero en estas fechas, no solamente destacan sus personajes danzantes, sino también, resplandecen los tradicionales vestidos de chiapaneca, con bordados a mano con hilos de vistosos colores, en forma de flores de diferentes tipos, sobre una especie de mallas de colores negro o blanco.

Son estos majestuosos trabajos, los que dan vida al folclor y al ambiente de fiesta de Chipa de Corzo, donde sus mujeres portadoras, peinadas con tocados trenzados de listones, flores u otros accesorios que resaltan su belleza.

La magia de estas festividades, la complementan dos tradicionales recetas, que destacan la destreza culinaria de ese municipio, como lo representan el “Pozol” y la “Pepita con Tasajo”.

El pozol es una bebida hecha a base de maíz hervido y reventado, con cacao tostado y molido, endulzado con panela (piloncillo) o azúcar, un brebaje netamente delicioso, algo exótico para algunos, pero delicioso para otros.

Por el contrario, la pepita con tasajo, es un platillo tradicional, guisado con pepita (semilla) de calabaza, carne salada y seca de res, entro otros ingredientes, receta que, según los más ancianos de Chiapa de Corzo, es una comida rica en nutrientes, pero sobre todo, mística, pues reconforta al parachico, después de todo un día de baile.

Las remembranzas en la fiesta de enero, son constantes en cada día que transcurre, el 21 de enero por la noche, el cielo sobre el río Grijalva, se ilumina y viste de colores, con los tradicionales juegos pirotécnicos, que se encienden en una pequeña isla del centro del río, entre las 8 y 9 de la noche, conmemorando “El Combate”.

Este es el simbolismo de la fiesta grande de Chiapa de Corzo, una tradición centenaria, que va de generación en generación, abriéndose paso en todo el mundo, como un emblema más de nuestro estado de Chiapas.

Calendario de actividades relevantes del 4 al 23 de enero:

Enero 4: Día del niño de Atocha.


Enero 8: Anuncio de la Fiesta Grande y primer día de Chuntá.


Enero 15: Señor de Esquipulas.


Enero 17: San Antonio Abad.


Enero 18: Visita de Parachicos a patrones difuntos.


Enero 20: Día de San Sebastián Mártir.


Enero 21: Combate Naval.


Enero 22: Desfile de carros Alegóricos.


Enero 23: Misa de Parachicos.