El Parachico | Personaje emblemático de Chiapas

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Marcos Delgado / @primerplanomagazine

En nombre de los milagros de San Sebastián y el Señor de Esquipulas, al hijo de la señora María de Angulo, nace uno de los personajes más notorios de la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, que es “El parachico”.

Los parachicos bailan todo el día, por las principales calles de ese pueblo mágico, del 4 al 22 del mes de enero, todos, organizados alrededor de un “patrón”, quien es la máxima autoridad para los parachicos y es él, quien conoce, transmite y es el responsable, de la adecuada práctica de la serie de rituales que se deben ejecutar.

Una versión del origen

“La leyenda cuenta sobre la llegada de doña María Angulo, una mujer española o francesa (no está del todo definido), que llegó a territorio chiapaneca a mediados del Siglo XVIII, en búsqueda de una persona de medicina tradicional, también llamado curandero, que tratara de sanar un su hijo pequeño, quien padecía una extraña enfermedad en las piernas, que le impedía caminar.

Esta mujer, argumentaba haber visitado a los mejores médicos de la época, en su lugar de origen, sin haber tenido éxito, pero hubo alguien que le comentó sobre los curanderos de los Chiapa, en ese entonces territorio guatemalteco, y de lo milagroso de sus “trabajos”.
Cuando arribó a esta colonial ciudad, de inmediato buscó al tan recomendado curandero, quien llevó al niño y a su madre a un lugar sagrado, de aguas termales, en las cercanías de lo que hoy es Chiapa de Corzo, para practicarle la “curación”.

Al poco tiempo de esta acción, el niño podía caminar, casi de forma milagrosa, por lo que la alegría de doña María de Angulo, no se hizo esperar, mostrando agardecimiento hacia todas las familias del pueblo; ordenó de inmediato a su servidumbre, regalar alimentos, dinero y trago (alcohol), a todos los pobres del territorio de Chiapa.

El pueblo, en una forma de corresponder a las atenciones de la adinerada señora, se comenzaron a disfrazar con máscaras rústicas pintadas, para entretener al niño de doña María Angulo, de ahí su nombre, pues se vestían y entrerenía al chico, lo hacian “para-el-chico”, lo que en el lenguaje natal se tradujo en Parachico.

En pocas palabras, los Parachicos, conmemoran a los antiguos chiapacorceños, quienes se disfrazaban para brindar alegría a quien, cada año de su vida a partir de esa fecha, les brindó viandas al pueblo pobre.”

Ricardo Hernández Ramírez-Artesano de máscaras

Personas ataviadas en su mayoría con camisa blanca, pantalón negro, una faja de color rojo en la cintura, chalina bordada cayendo sobre el pantalón y amarrada en la cintura, un zarape, así como un paño sobre la cabeza y otro amarrado al cuello, destacan por sí mismos de una forma descriptiva.

Pero esto aún no termina, continuemos describiendo a esta peculiar vestimenta; los personajes portan una máscara tallada en madera, mayormente laqueada en color rosa, con la boca pronunciada, la nariz afilada y ojos de colores, con pestañas alargadas, que, según la historia, es un intento de imitar las facciones de los españoles.

Sobre la cabeza, portan una montera que va sujeta a la máscara y representa para algunos historiadores, los rayos del sol, la luz de la vida, y también los cabellos rubios de algunos españoles, dicho accesorio, dicen personajes natos de Chiapa de Corzo, fue implementado en la vestimenda del personaje, apenas en el siglo pasado.

Al ritmo del tambor y el pito de carrizo, resuenan un chin chin, fabricado tradicionalmente con el fruto seco y tratado del árbol de morro o fabricados de latón, que ancestralmente, tiene como significado, la petición de la lluvia, pues al hacer sonar el chinchín, se ponían en contacto con su deidad, pidiendo agua para la siembra y la fertilidad.

La chalina, sirve según los portadores, para cubrir una parte del cuerpo, en tanto que el zarape no es más que parte de la elegancia de su ajuar.

Sin duda alguna el personaje de “El Parachico”, es un personaje único, con una historia inugualable, mismos que son catalogados como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, junto a su fiesta grande de Chiapa de Corzo.

En esta algarabía cargada de tradición, nace la historia de “Don Chonito”, personaje icónico, de los parachicos de Chiapa de Corzo.

Don Chonito, como es conocido el señor Concepción Gómez Nigenda, es el “Parachico” con 70 años participando en estas festividades, siendo así el parachico más longevo, y quien apegado a su fe católica, asegura que ofrecerá el último aliento de su vida, para celebrar las fiestas de enero, en su bello y natal Chipa de Corzo.

“Don Chonito”, relata que al escuchar el inicio del ritmo de tambor y el pito de carrizo, el resonar de los chin chines, el retumbar de los cientos de cohetes explotados en el cielo, anunciando la salida de su “patrón”, su corazó de más de 80 años, vuelve a sentirse como el primer día que bailó, cuando apenas era un niño de 10 años de edad, quien pese a las peripecias de su vida, pudo concretar este sueño que lo llena de vida y alegría.