En México, el culto a la muerte, era uno de los elementos básicos de las culturas prehispánicas, pudiendo constatarse, con la evidencia que existe desde tiempos ancestrales, de que, cuando alguien moría, era enterrado envuelto en un petate y sus familiares organizaban una fiesta con el fin de guiarlo en su recorrido al inframundo.
De igual forma, se colocaban como ofrendas, comidas tradicionales que le agradaban a una la persona en vida, con la creencia de que podría llegar a sentir hambre.
Limpieza de los “Santos Restos”
Pomuch, Campeche
Previo a la celebración principal de Hanal Pixán ó «comida de las ánimas», aún existen algunas prácticas tradicionales que se puede asegurar, son únicas en el mundo y descendientes directas de las tradiciones del maya antiguo.
La más particular de ésta, se presenta en la región norte del Estado de Campeche, en el área conocida como “Camino Real”, donde se encuentra, Pomuch.
El «Kesh Lu Noc» o «Chuch Ba’ac» (muda de ropas o estiba de huesos), junto con el Hanal Pixán (Comida de Ánimas), es una tradición muy arraigada en Pomuch, Campeche.
La cual, lejos de ser considerado un rito macabro, es en realidad, una manera de mantener vivo un lazo entre los que se han ido y los que se quedan.
Una tradición a la que se invita a participar y preservar con respeto.
HANAL PIXÁN
La festividad de Todos los Santos o Día de Muertos, es conocida en la región maya de la península de Yucatán, como el Hanal Pixán, o la Comida de las Ánimas.
La creencia popular, resultado de la mezcla de creencias mayas y cristianas, anteriormente expuestas, es que el alma del que muere, obtiene permiso para estar entre nosotros entre el último día de octubre y el 1 de noviembre, (para las almas de los niños o Hanal Paalal) y del 1º al 2 de noviembre (para las almas de la gente mayor Nohoch Pixán o hanal nucuch unicoob).
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Las almas visitantes en esos días, tienen la capacidad de despojar de su “alma” y aromas, a los alimentos ofrecidos en sus altares, o de interactuar con la esencia de todo aquello que él, solía gustar y que es ofrecido por sus familiares en las mesas preparadas especialmente para ellos.
Texto: ERICK MENDICUTI
Fotografía: Secretaría de Turismo del Estado de Campeche















