Desde la prehistoria, el hombre ha buscado en su entorno, la forma de adaptarse en todos los ambientes. Una vez haciéndose sedentario. fue adecuando la forma de cubrir su cuerpo, actividad que ha pasado desde el uso de las pieles de los animales que cazaba hasta la modificación de las fibras vegetales o de origen animal como la lana para confeccionar su vestido y poco a poco, convertirlos en verdaderas obras de arte.

Una de esas adaptaciones es el vestuario, que, de acuerdo a los estudios paleontológicos y arqueológicos, han sido una de las características primordiales del hombre moderno.
En el estado de Oaxaca, queda de manifiesto que la práctica de esta actividad dedicada al textil, proviene de épocas prehispánicas, usando en su momento el algodón como materia prima, y posteriormente, actualizándolo a las fibras de lana, con una serie de adaptaciones y procesos que dan originalidad e identidad a estos trabajos artesanales.
El municipio de Teotitlán del Valle (“Tierra de dioses, traducido del Náhuatl”), es un pequeño poblado perteneciente al distrito de Tlacolula, en los Valles Centrales de Oaxaca, que se ubica a una distancia de 31 km de la ciudad capital, o lo que se traduce en 30 minutos en automóvil; es uno de estos lugares mágicos que cuentan su historia y su origen a través de sus artesanías.

El mosaico cultural que compone al estado de Oaxaca y sus diversos municipios y pueblos mágicos, se extiende a lo largo y ancho de todo su territorio, pero el arte de la cultura zapoteca, ha sorprendido a lo largo de los años, a todo el turismo que visita al estado.
En el caso de Teotitlán, su actividad primordial, que lo ha ubicado como referente turístico mundial, es gracias a la elaboración de tapetes y artículos, que se confeccionan de la fibra de lana de borrego, con tradicionales métodos de teñido, a base de colorantes naturales.
Es gracias a sus finas artesanías, lo que los ha llevado a que sean una localidad conocida en todo el mundo, principalmente por la elaboración de tapetes de diferentes tamaños, colores y diseños, que estampan el desarrollo de su cultura milenaria.

Grana cochinilla, cítricos, raíces, minerales, semillas, frutos, entre otros, han sido añadidos para dar tonos y elegancia al trabajo del arte textil de Oaxaca.
Decenas de familias hoy en día, mantienen un trabajo constante enfocado a la preservación y rescate cultural de la textilería prehispánica y moderna, que a su vez preserva herramientas, algunas rudimentarias y al mismo tiempo con toques modernos para la confección de trabajos majestuosos, que son expuestos en lugares como el “Taller Galería de Isaac Jr. Vásquez”.
Un espacio creado para la demostración, exhibición y venta de los majestuosos tapetes tejidos con lana de borrego y tintes orgánicos, diseños que son únicos de la Familia Vásquez, en donde se pueden encontrar miles de productos hechos a mano, que lleva impregnada la connotación cultural que se ha enriquecido con el paso de los años.
Es muy particular la sensación que provoca el recorrer y disfrutar de los múltiples diseños, tonos multicolor y tamaños, en sus confecciones artesanales, que, en su conjunto, conforman una amplia galería que se ponen a tu disposición.
Disfruta del arte en lana que está hecho con la esencia de la tradición popular oaxaqueña, que ha sido transmitida de generación en generación y que ostentan un valor único en su tipo, gracias a ser testigos de la historia, que representa a su gente oaxaqueña.





