El Centro Ecoturístico Arco del Tiempo, situado en el corazón de la Selva El Ocote, Chiapas, se alza como uno de los destinos más impresionantes y menos explorados del estado. Con una altura de 158 metros y una longitud de 255 metros, el Arco del Tiempo es considerado el arco natural más grande del mundo, y su estructura de piedra caliza es el resultado de millones de años de erosión, creando una obra maestra de la naturaleza.

A partir de la temporada 2025, este sitio reabre sus puertas con nuevas disposiciones, buscando equilibrar la experiencia del visitante con la protección del entorno.
El Arco del Tiempo es una maravilla natural que se erige como un puente colosal sobre el río La Venta, cuyas verdes y cristalinas aguas, atraviesan una serie de cañones y cuevas que enriquecen la experiencia de quienes se aventuran a explorar este lugar. Los juegos de luces y sombras que se crean al atardecer, sumados a la fauna que habita en la zona, como cotorras, golondrinas, monos araña y una gran variedad de reptiles, ofrecen un espectáculo único para los amantes de la naturaleza y la fotografía.

Este sitio, que también es considerado un santuario de biodiversidad, invita a vivir una experiencia de inmersión en la riqueza natural de Chiapas que debe ser disfrutado con responsabilidad y respeto, para evitar el menor impacto al medio ambiente, hogar de miles de especies.
Nuevas disposiciones para la operación a partir de 2025
Con la intención de preservar este entorno único, las autoridades de los tres niveles de gobierno y administradores del Centro Ecoturístico, han implementado nuevas reglas de operación para la temporada 2025. Entre las disposiciones más destacadas se encuentran la limitación del número de visitantes diarios, con un máximo de 20 personas por día.
Esta medida busca minimizar el impacto ambiental y asegurar una experiencia más exclusiva para quienes desean conocer el Arco del Tiempo.

Además, todos los visitantes deberán realizar una reserva previa a través de una plataforma digital, lo cual permitirá un mejor control de la afluencia y facilitará la planificación de las visitas guiadas.
Las visitas estarán dirigidas por guías certificados de la misma comunidad administradora, que proporcionarán información sobre la geología, la fauna y la flora del lugar, además de garantizar el cumplimiento de las normas de protección ambiental. Entre estas normas se incluye la prohibición de nadar en ciertas áreas del río para proteger la vida acuática y la restricción de acceso a ciertas cavernas que albergan especies endémicas, el uso de productos químicos de alto impacto ambiental.

Ubicación y servicios para el visitante
El Centro Ecoturístico Arco del Tiempo se encuentra a aproximadamente 80 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, la capital de Chiapas. La llegada a este impresionante destino es un viaje en sí mismo, desde la carretera hasta lo que implica recorrer senderos selváticos que atraviesan la Reserva de la Biosfera Selva El Ocote, una de las áreas protegidas más importantes del estado.
El sitio cuenta con servicios básicos como áreas de descanso, baños ecológicos, y un centro de información turística donde se ofrecen detalles sobre las rutas disponibles y recomendaciones de seguridad para el recorrido. Además, se ha implementado un espacio para la compra de alimentos locales, preparados por comunidades cercanas que forman parte del proyecto ecoturístico, brindando una experiencia gastronómica que complementa la visita.
Un compromiso con la conservación
El rediseño de la operación del Arco del Tiempo, refleja un compromiso por parte de las autoridades locales y de las comunidades involucradas para proteger este tesoro natural. La implementación de estas nuevas normas no solo responde a la necesidad de preservar un entorno vulnerable, sino que también busca ofrecer a los visitantes una experiencia más enriquecedora y en sintonía con el espíritu de conservación que el lugar demanda.
La reapertura del Arco del Tiempo bajo estas nuevas disposiciones en la temporada 2025, invita a explorar un lugar que, más allá de su belleza, nos recuerda la importancia de la coexistencia armoniosa entre el turismo y la naturaleza. Visitar el Arco del Tiempo es adentrarse en un mundo donde el silencio de la selva, el murmullo del río y la monumentalidad de la piedra caliza nos conectan con la esencia de Chiapas, una tierra que, sin duda, se pinta sola.






