Fray Matías de Córdova, fue un religioso y político nacido en la región de Chiapas, cuando todavía era parte del reino de Guatemala. Proclamó la independencia de Chiapas, el 28 de agosto de 1821, desde Comitán, Chiapas, poco antes de consumarse la independencia del Virreinato de la Nueva España en México.
Esto desencadenó en un hecho paralelo la independencia de Centroamérica del que históricamente formaba parte.
Matías Antonio de Córdova nació entre el 20 y 28 de abril de 1768, en el hogar de Pedro Rafael Córdova y Josefa Ordóñez, radicados en Tapachula, capital del partido de Soconusco, cuando la zona aún era parte del territorio de las seis provincias componentes del Reino de Guatemala.
Becado por el obispo de Chiapas, el santanderino Francisco Polanco (1777-1784, nacido en 1717 y electo obispo el 13 de noviembre de 1775), Córdova dio los primeros pasos en la búsqueda de un pensamiento crítico que respondiese a las necesidades de la región y de las formas de conocimiento moderno.
El tapachulteco se formaría a la sombra de dicho obispo, rector del seminario de Ciudad Real y maestro; Matías de Córdoba conocía y estudiaba la obra de fray Bartolomé de las Casas, leía clandestinamente varios filósofos empiristas y promotores del racionalismo crítico europeo. Su mayor apoyo fue la lectura y estudio crítico en griego y latín de los clásicos.
En el Colegio Seminario del Convento de La Concepción en Ciudad Real de Chiapa (hoy San Cristóbal de Las Casas), ingresó el 20 de abril de 1780, aunque lo abandonó el 16 de septiembre de 1781. Tras andar 120 leguas, ingresó en el noviciado en la provincia de San Vicente, de la Orden de Predicadores de Santo Domingo de Guzmán (1782), estudios que desarrollaría junto con nueve años de Filosofía y Teología Escolástica en la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de la ciudad de Guatemala.
Diácono (17 de mayo de 1789) y presbítero (14 de marzo de 1790) y escritor de epigramas, letrillas y composiciones satíricas, fray Matías se dio a conocer de forma pública con su trabajo Utilidad de que todos los indios y ladinos vistan y calcen a la española, y medios de conseguirlo sin violencia, coacción ni mandato, en el que defendía la tesis de que crearles necesidades a los indios estimularía la producción y el comercio como fuentes de riquezas materiales.
La contundencia de sus planteamientos demandaba cambios decisivos en las relaciones entre los distintos sectores sociales, especialmente frente a los indígenas, lo que condujo al cierre de la Sociedad Económica de Amigos de País de Guatemala.
Pronto comenzó su carrera docente. Preceptor de Latinidad (1791), catedrático de Teología Dogmática (1793) y lector (profesor) de su convento dominico, realizó la publicación del Método fácil de enseñar a leer y escribir (1797), sistema fonético y de doble alfabeto empleado en las escuelas del istmo centroamericano hasta las primeras dos décadas del siglo XX, y alcanzó el grado académico de doctor en Sagrada Teología el 2 de julio de 1800, con una tesis latina dedicada a Santo Domingo de Guzmán, que le abrió las puertas de la cátedra de Retórica de la Universidad de San Carlos al mes siguiente.
Luego regresó a San Cristóbal de las Casas, de donde partió hacia España, en cuyo madrileño convento de la Pasión permaneció por cinco años (1803-1808), para gestionar ante la corte de Fernando VII la separación de las jurisdicciones eclesiásticas de Chiapas, Guatemala y Ciudad Real, lo cual logró por real decreto, el 9 de junio de 1810.
La separación del convento de Santo Domingo de Ciudad Real (actual San Cristóbal de las Casas) con relación a la dirección provincial de los dominicos, situada en Antigua (capital de la capitanía general de Guatemala), es el inicio de la independencia en Chiapas y Centroamérica.
Establecido en Ciudad Real (San Cristóbal), ejerció de manera activa el magisterio; fundó una escuela elemental gratuita (1810), donde introdujo el sistema fonético de lectura con su Método fácil de enseñar y escribir.
Es un tema que volvió a llamar su atención en el periodo independiente porque en 1824, estando en Comitán, respondió a una solicitud del gobierno de Guatemala, que buscaba premiar las personas que pudieran presentar un método para simplificar el método de enseñanza de la lectura.
Se convirtió en prócer de la independencia regional cuando, en su calidad de cura del pueblo de Comitán (Chiapas) y bajo la proclama de “A los cobardes, Dios los castiga con la esclavitud”, declaró la emancipación política en el templo de San Sebastián y en la sala capitular del Ayuntamiento, en la mañana del domingo 28 de agosto de 1821.
Las cartas y documentos vinculados con ese hecho fueron recibidas en la capital guatemalteca y se convirtieron en uno de los elementos que aceleraron los acontecimientos que culminaron con la firma de la primera acta independentista del reino de Guatemala, en la mañana del sábado 15 de septiembre de ese año.
Ciudadano de la novísima región chiapaneca, anexada por el México republicano, fundó El Pararrayos de la capital de Chiapa (3 de octubre de 1827, segundo periódico del estado publicado en la primera imprenta del lugar, llevada por el propio fray Matías en 1826) y la primera Escuela Normal del continente americano, creada para la enseñanza de los indígenas por decreto del 20 de marzo de 1828, abierta al servicio público el 18 de mayo y clausurada dos décadas más tarde, durante una revolución.
Afectado por la hidropesía, falleció en el convento de Santo Domingo de Guzmán (Chiapa de los Indios, hoy Chiapa de Corzo), en la mañana del 17 de octubre de 1828, cuando ejercía como prior del convento y rector de la Universidad Literaria de Chiapas, fundada por él mismo dentro del antiguo Seminario.
Un contemporáneo suyo describió a fray Matías como un hombre cuyo “cuerpo es de tamaño y carnes regulares, pelo castaño [o rubio], cargado de hombros, ojos [grandes] medio azules, párpados encarnados por el mal habitual de los mismos ojos que padece, poca barba, la cara y manos algo pecosas, color algo caído, y su voz naturalmente apagada”.
Verdadero humanista (“una de las más renombradas figuras literarias de la época”, según John Tate Lanning), el dominico fray Matías de Córdova colaboró con los más esclarecidos pensadores, escritores, científicos (físicos y matemáticos), en La Gaceta de Guatemala, publicación de la Sociedad Económica de Guatemala; dictó clases sobre Retórica en la Universidad de San Carlos en los años 1780-90, a la que intentó reformar.
Miembro activo de las Sociedades Económicas de Amigos del País de Guatemala y Chiapas.
Fue periodista, al fundar, dirigir y editar el semanario El Pararrayo (1827-1828), en el que recurría a seudónimos como El Especiero y Bondacir. Allí aparecieron varios ensayos, cartas, relatos, o poemas sin firma. Se insertaban textos sobre asuntos de agricultura, economía internacional, en torno a la educación en las escuelas, consejos para los sembradores de café y otros; además incluía comentarios históricos, críticas a ciertas interpretaciones de la política internacional en la capitanía general de Guatemala, sin olvidar los temas del amor, los celos y el matrimonio.
Pero fray Matías fue sobre todo un pedagogo, al fundar la Escuela Normal de Enseñanza Primaria, en 1828, con un método de lectoescritura inventado por su fundador, que fue aplicado con éxito en la misma. Se puede concluir que aunque la Normal sólo funcionó durante un corto tiempo, el método de enseñanza de Matías de Córdova que le dio fundamento tuvo una amplia trascendencia, pues se siguió empleando a lo largo del siglo XIX e incluso a principios del XX, tanto en el estado de Chiapas como en otros lugares de México.
En resumen, el dominico fray Matías de Córdova fue miembro fundador de la Sociedad Económica de Amigos de Chiapas. Introdujo la primera imprenta de la región y fundó el periódico El Pararrayos, desde el que desarrolló una intensa actividad cultural. Desde su puesto de profesor de filosofía y teología en el Convento de Santo Domingo de Chiapas promovió la creación de nuevas escuelas y la alfabetización de los indígenas; redactó a tal efecto diversas obras pedagógicas. Participó asimismo en la fundación de la Universidad de San Cristóbal de las Casas (1826) y de la primera Escuela Normal (1828). Previamente, en 1821, se había sumado al movimiento independentista de las colonias españolas, y apoyó la propuesta de anexionar la región de Chiapas a México. Junto con Rafael Landívar, Fray Matías figura entre los principales representantes de la literatura guatemalteca del periodo colonial.
Fuente: Real Academia de la Historia





