Catalogado como uno de los estados con mayor diversidad natural, Chiapas, ofrece al turismo mundial, una amplia gama de atractivos considerados de aventura, destinos que se convierten en eso, desde el momento en que decides visitarlos.

Entre los de mayor demanda, que poco a poco se posicionan entre Los favoritos de todo el mundo, se encuentra el majestuoso Arco del Tiempo, un hermoso arco natural de piedra con más de 140 metros de altura, que tiene una antigüedad aproximada a los 80 MIL años.

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Este se ubica en el municipio de Cintalapa de Figueroa, en el ejido General Cárdenas, enclavado en el área que comprende al Cañón del Río la Venta.

Para llegar al punto de salida, hay que viajar por carretera, desde Tuxtla Gutiérrez, hasta el ejido del General Cárdenas, lugar donde quedarán los vehículos, para iniciar una larga marcha por terrenos tortuosos y senderos con amplia vegetación, hasta alcanzar una de las laderas del cañón de La Venta, cuyo difícil descenso es el punto inicial de la aventura más emocionante del senderismo.

Y así, por caminos de tierra negra, a veces lodosa según la fecha en que realices tu visita, unas veces resbaladizo y otras veces adherente, características que ponen a prueba la fortaleza de los músculos de las piernas y el equilibrio del cuerpo, auxiliándonos de una vara que usamos a la manera de un báculo, transitamos durante cuatro horas.

Durante la caminata aproximadamente a la mitad del camino, es menester detenerse un poco para descansar, retomar el aliento y después, continuar.

Por fin, pudimos llegar al punto donde se encuentra el personal de apoyo certificado, que nos conducirían a orilla de una columna de piedra de aproximadamente 15 metros de altura, para el descenso al fondo del cañón del Río de la Venta; el uso de cuerdas y el empleo del rapel, son parte del emocionante descenso.

Todo el esfuerzo es premiado por la magnífica vista en el lecho del río, al llegar al fondo de una multitud de formaciones rocosas de piedra caliza, al pie del arco, la sensación es indescriptible, pues el coloso natural deja ver lo diminuto del humano, ante el coloso natural que destaca por la belleza de su labrado natural y su imponente altura.

Esta estructura natural ha sido formada por el trabajo constante de las aguas que brotan de las grietas kársticas del suelo, para formar el río.

El Arco del Tiempo, mide 255 metros de largo, 35 metros de ancho y 158 metros de altura, que, según expertos en la materia, se formo durante el transcurso de 87 mil años.

Es sin duda el arco natural más alto del mundo.

Esta formación geomorfológica, se une a otras varias bellezas escénicas del paisaje, como las Cascadas de La Conchuda y El Aguacero, en el mismo cañón.

Algunas agencias, ofrecen una serie de servicios de gama alta o media, obviamente según el precio, y brindan un paseo sumamente cómodo, para el ramo del turismo de aventura, y son ellos, quienes aseguran, que este espacio natural, no cuenta con una regulación en el acceso, por parte de las autoridades de turismo y la de áreas naturales.


Una de las realidades de las visitas a este lugar, es el congestionamiento de personas ante el tráfico descontrolado del lugar, así, como un deterioro grave, en el ecosistema, pues los visitantes no son del todo conscientes del impacto que provocan descuidos como la basura y los desechos biológicos del hombre.

Pero eso no demerita tu experiencia en este lugar paradisíaco, que pareciera transportarte a la edad de piedra.

Una vez que te encuentres parado al frente de la entrada del Arco del Tiempo, notarás una sensación de ser minimizado, ante la comparativa natural de su enorme cavidad, que junto con su ambiente y lo frío de sus aguas, te hacen vivir mejor la experiencia, Primer Plano Magazine.

Pero esto todavía no termina, pues el regreso, te hace poner a prueba tu condición física, pues la caminata de más de dos horas y media, sacan de ti al verdadero espíritu aventurero

 

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