Sobre la carretera a Ocuilapa, en el municipio de Ocozocoautla de Espinosa, se encuentra un enigmático lugar de imponentes estructuras rocosas, de color gris oscuro, son tan monumentales, que pueden ser observadas a lo lejos otorgando un espectáculo poco común.

Los lugareños, lo denominan “El Cerebro”, debido a la morfología que presenta el complejo geológico, con millones de años de antigüedad y que ocupa una extensión de poco más de 2 mil hectáreas.

Esta, es una propiedad privada que forma parte del Rancho “San Luis Montserrat”, por lo que accesar a ella, tiene que ser a través de una reservación previa, directamente a los propietarios del lugar, que puedes hacer vía telefónica al número 968 114 8181, al correo electrónico elcerebro.ocozocoautla@gmail.com o a través de Xanball, Transportadora Turística.

En la visita al “Cerebro”, algo delicioso ¿qué tal un rico café de la región? Con su tradicional “pan de coita”, unos chilaquiles rojos y huevos con chorizo, frijolito y queso, por cierto, éste último es producido en este rancho, todo, ofrecido como parte del servicio en tu visita.

Con tu equipo de seguridad listo, la aventura comienza, al abordar el transporte ideal para esta aventura, sentado sobre pacas de heno en una estructura jalada por un tractor por alrededor de 3.5 kilómetros.

Al inicio, puedes caminar sobre montículos de arena petrificada, en forma de grandes piedras, de alrededor de 10 metros de altura, desde donde puedes observar el horizonte y darte una idea de la grandeza de lo que falta por recorrer, pues este es solamente el inicio, porque lo que viene, está aún más impactante.

Entre las formaciones de esta primera etapa del recorrido, destaca el avistamiento de una serie de rocas, que en el perfil correcto, semejan a unos elefantes, lugar llamado, precisamente así.

De acuerdo con algunos expertos, en estos espacios se pueden encontrar algunos fósiles, de animales o plantas, por lo que al visitarlo, debes observar bien las paredes, hay quienes aseguran que este majestuoso lugar, emergió del mar, en el Cretácico Superior, hace al redor de 67 millones de años.

Continuando con el recorrido, entre vegetación endémica como encinos o bromelias, cactáceas y algunos hongos o musgo, llegamos a un punto verdaderamente espectacular, los acantilados.

Caminar por estas paredes, que son refugio de múltiples especies de animales salvajes, brinda una sensación de especial energía, acompañado de su clima templado casi todo el año o lluvias intempestivas que distinguen al “cerebro” en Ocozocoautla de Espinosa.

La frescura del lugar, su humedad, la escasa filtración solar por la vegetación, el sonido de la naturaleza y sus hermosas vistas, hacen del lugar, algo enigmático, digno de ser visitado entre amigos, en pareja o en familia, para dejarte llevar por las bellezas naturales que encuentras a tu paso.


A tan sólo 50 minutos de la capital de Chiapas, en Ocozocoautla de Espinosa, camino a Ocuilapa, se encuentra este centro ecoturístico, de bellezas particulares, que te harán vivir la experiencia Primer Plano Magazine.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.