Oaxaca de Juárez, es el nombre oficial que recibe esta entidad que se ubica al sur de México, representada a nivel mundial, con sus diversas manifestaciones culturales tanto ancestrales como coloniales, que le dan un toque europeo, apreciado sobre todo, al recorrer su centro histórico.
Fue nombrado patrimonio cultural de la humanidad, por la UNESCO, desde el año 1987, junto con la zona arqueológica de “Monte Albán”.

Sus bellas calles enmarcadas con una serie de construcciones de estilo europeo, transporta a los tiempos coloniales, debido a que sus gobiernos, han fortalecido la preservación de ese toque mágico.
Entre muchas otras manifestaciones culturales, Oaxaca de Juárez, mantiene en sus calles, colores, aromas y sabores, que la hacen una ciudad única, con edificaciones importantes como su catedral, dedicada a “Nuestra Señora de la Asunción y el templo de Santo Domingo”.
De igual forma, se puede disfrutar con la vista, de hermosos ejemplos arquitectónicos de tiempos virreinales, que en la actualidad han sido convertidos en museos o casas de cultura, como al antiguo complejo conventual de Santo Domingo, engalanado con adoquines de color verde.
No puede faltar en tu recorrido por el centro histórico, la degustación de las tradicionales tlayudas oaxaqueñas, un delicioso esquite con salsa de chapulines o chicatanas y por qué no, el elixir de los dioses, el tradicional mezcal.
Estas bellezas culturales que engloban al pueblo oaxaqueño, le han permitido obtener el nombramiento de 5 pueblos mágicos, entre los que destacan: Capulalpam de Méndez, San Pablo Villa de Mitla, por mencionar algunos.
Cabe destacar que lo que hoy es el estado de Oaxaca, fue una de las primeras ciudades españolas en México, fundada alrededor del año 1529 y trazada por el arquitecto Alonso García Bravo, uno de los más importantes constructores, que trazaron a las grandes ciudades de la Nueva España, como era conocido el territorio que hoy comprende a los Estados Unidos Mexicanos.
Las tlayudas oaxaqueñas
Receta galardonada mundialmente
Cuando hablamos de gastronomía, México ocupa un lugar privilegiado en la mente de los turistas de todo el mundo, debido a la multiplicidad de recetas y platillos que contienen sus culturas, a lo largo y ancho del territorio nacional, siendo éste, uno de sus principales motivos de captación de viajeros.
La tlayuda, es una delgada tortilla que se prepara con una leve capa de frijoles licuados, el tradicional quesillo de Oaxaca, lechuga o col, y dependiendo el gusto de cada quien y se puede complementar con cecina o tazajo.

Esa tortilla una vez complementada, se lleva a la brasa para calentarla y dorarla, otorgando adicionalmente la mezcla de sabores por la madera con la que se ase. Uno de estos lugares representativos de Oaxaca, denominado como la catedral de las tlayudas, “Doña Flavia”.
El estado de Oaxaca, ocupa uno de los primeros lugares en la lista de Estados, con diversidad y presencia culinaria, reconocidos, inclusive, a nivel mundial, con platillos que son una verdadera delicia.
Charola botanera oaxaqueña, chapulines, caldo de guías de calabaza, tlayudas, son prueba viviente de estos hechos.
Estas últimas, las tlayudas, son ese elemento gastronómico representativo por naturaleza, de este bello Estado del sur de México, que le ha dado identidad y que ha puesto un identificador por aquellos que gustan de probar los secretos gastronómicos bien guardados de su gente y vivir la experiencia Primer Plano Magazine.





