Chiapas, un rincón mágico de México, alberga uno de los tesoros naturales más impresionantes del país: el Cañón del Sumidero; este majestuoso desfiladero, tallado por la mano de la naturaleza y alimentado por el río Grijalva, es todo un espectáculo que cautiva a todos sus visitantes.

Sin embargo, detrás de la belleza del recorrido en lancha, se esconden algunos desafíos y desinformación que los turistas a menudo desconocen. Durante nuestra visita, a este paraíso natural, pudimos constatar una serie de situaciones negativas, que polarizan la experiencia de los turistas, por ejemplo:
- Intermediarios Avanzando
Desde el momento en que llegas al encantador pueblo mágico de Chiapa de Corzo, te encuentras con intermediarios que ofrecen paseos en lancha por el Cañón del Sumidero.
Lamentablemente, algunos de ellos inflan los precios, lo que puede dejar un sabor amargo antes de comenzar tu aventura.
- El Costo del Paraíso
El costo del paseo en lancha es de 300 pesos por persona, un precio que puede parecer elevado para algunos visitantes, aunque la belleza del Cañón del Sumidero puede justificar este gasto, es importante estar preparado, sobre todo por los altos costos que tienen muchos de los productos que ahí se ofertan como bebidas, botanas y alimentos.
- Espera y Capacidad
En temporada baja, la espera para que se complete el cupo mínimo de pasajeros puede ser una realidad frustrante, el tiempo de espera dependerá del tamaño de la lancha en turno, y esto puede añadir una demora inesperada a tu día de hasta una hora.
- Chalecos Salvavidas en Mal Estado
Uno de los aspectos preocupantes de este paseo, es el estado de los chalecos salvavidas proporcionados por los operadores, algunos de ellos pueden estar deteriorados y mal oler, lo que plantea interrogantes sobre la seguridad de los pasajeros, la higiene y la calidad en el servicio. Es imperativo que las autoridades dedicadas al control en la calidad de los servicios al turismo, local, nacional e internacional, busquen mecanismos y políticas públicas, que obliguen a los prestadores de servicios a brindar garantías de los paseantes.
- La Cooperación Voluntaria
Al final del recorrido, y algunos a la mitad del recorrido, los operadores de la embarcación pueden solicitar una cooperación voluntaria de mínimo 50 pesos por persona. Aunque esta contribución es opcional, algunos visitantes pueden sentirse presionados para dar propina, lo que no siempre es una experiencia agradable.
- Restricciones Informativas
Una de las sorpresas desagradables que los turistas enfrentan, es la prohibición de bajar de la embarcación, incluso para ir al baño, esta restricción puede ser incómoda, especialmente en un recorrido que puede durar varias horas.
- Información Incierta
Durante el recorrido, los guías proporcionan información sobre la geología, historia, la flora y la fauna del Cañón del Sumidero. Sin embargo, a veces esta información es incierta o tergiversada, lo que puede generar confusión entre los visitantes.
A pesar de estos desafíos, el Cañón del Sumidero sigue siendo un destino turístico excepcional, la majestuosidad de sus acantilados de hasta mil metros de altura, las cascadas como el árbol de navidad y la rica biodiversidad que alberga, son simplemente impresionantes.

La belleza natural del cañón supera, con creces, los obstáculos que los turistas pueden encontrar en su visita.
Si decides aventurarte en este recorrido en lancha, es importante estar preparado y consciente de los posibles desafíos, al hacerlo, podrás disfrutar plenamente de la maravilla que es el Cañón del Sumidero, sin importar los obstáculos que puedas encontrar en el camino.





