Hace pocos días, en un acto que unió fronteras y esperanzas, el gobernador Eduardo Ramírez y el secretario de Turismo Segundo Guillén Gordillo anunciaron los nuevos vuelos de Aero Balam que conectarán a Tuxtla Gutiérrez con Oaxaca capital y Huatulco. La presencia del mandatario oaxaqueño en la presentación dejó claro que la sinergia entre ambos estados del sur mexicano es clave para potenciar el turismo regional integrado —un concepto que cada vez más cobra fuerza en el sector como estrategia de competitividad.

Pero si algo nos dejó sin aliento fue un dato que arrojó el gobernador chiapaneco: más de 120,000 chiapanecos viajan a las playas de Huatulco al año.
Ciento veinte mil personas que eligen cruzar la frontera para disfrutar de servicios turísticos que, honestamente, podrían encontrar aquí. Porque no es un secreto: Chiapas cuenta con playas espectaculares que comparten territorio con Oaxaca, además de un patrimonio cultural, natural y gastronómico único en el país.
La llegada de estos vuelos no es solo para llevar a nuestros compatriotas hacia el vecino estado. Es una ventana de oro para atraer a los oaxaqueños a conocer, disfrutar y enamorarse de Chiapas. Y aquí radica el reto: ¿están listos Tuxtla Gutiérrez, Chiapa de Corzo y San Cristóbal de las Casas —los municipios más cercanos al Aeropuerto Internacional Ángel Albino Corzo— para recibir esta oleada de visitantes?
No podemos dejar todo en manos de las autoridades. Los sectores clave del turismo —especialmente la hotelería y la gastronomía— deben ponerse las pilas de inmediato. Se necesitan promociones atractivas, servicios de calidad, capacitación profesional y una visión de inversión, no de gasto. Cada peso que se invierta en mejorar la oferta debe traducirse en un impacto positivo que se vea reflejado en la satisfacción del visitante, en las recomendaciones y en el regreso de turistas.
Es momento de dejar de ser simplemente un destino potencial y convertirnos en uno consolidado. Chiapas tiene todo: desde las maravillas arqueológicas de Palenque hasta la belleza del Cañón del Sumidero, pasando por los encantos de San Cristóbal y las playas de la Costa Chiapaneca. Ahora falta que todos los actores del sector trabajemos en conjunto, asesorándonos con profesionales del turismo que sepan hacer las cosas bien.
No se trata de competir con Oaxaca, sino de construir un corredor turístico del sur que muestre lo mejor de ambos estados. Chiapas está a punto de despegar —es hora de asegurarnos de que tengamos el combustible adecuado para volar alto.
¿Crees que tu municipio está preparado para recibir más turistas? ¿Qué crees que es lo primero que deberíamos mejorar en nuestra oferta turística? Los leo!.






