Primer Plano Magazine/Noé Juan Farrera Garzón. – Las altas temperaturas registradas en los últimos años no sólo afectan a las ciudades y comunidades rurales. También comienzan a transformar la manera en que se desarrollan las actividades turísticas en entornos naturales.

De acuerdo con la guía especializada Beatriz Urbina Cortés, el incremento sostenido del calor ha obligado a replantear calendarios y temporadas de operación para diversas expediciones de aventura en Chiapas.

La prestadora de servicios turísticos explica que anteriormente algunas actividades podían realizarse hasta abril sin mayores complicaciones. Sin embargo, las condiciones actuales han reducido los periodos óptimos para recorrer ciertas zonas selváticas debido al riesgo que representan las temperaturas extremas.

“Cada vez hace más calor y eso cambia la forma en que trabajamos. Hay lugares donde antes podíamos operar durante más tiempo y ahora debemos adelantar o ajustar nuestras temporadas”, comenta.
La especialista relata que incluso llegó a sufrir un golpe de calor durante una expedición, situación que la llevó a reforzar las medidas de prevención tanto para ella como para los participantes.
Entre las recomendaciones destacan mantener una adecuada hidratación, evitar esfuerzos físicos durante las horas de mayor radiación solar, utilizar ropa apropiada y respetar las indicaciones de los guías.
Para quienes desarrollan actividades de naturaleza, los efectos del cambio climático ya no son una proyección futura, sino una realidad que obliga a adaptar estrategias operativas para garantizar la seguridad de los visitantes.
Expertos coinciden en que la conservación de los ecosistemas y la promoción de prácticas turísticas sostenibles serán fundamentales para enfrentar los desafíos ambientales que ya comienzan a impactar al sector.
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