En el municipio de Venustiano Carranza, anteriormente conocido como San Bartolomé de los Llanos, se conserva una tradición de amplio misticismo, que sigue viva en el alma de sus habitantes, es la festividad de los carrerantes, unritual, profundamente arraigado en la cultura local, como una manifestación de sincretismo que combina elementos prehispánicos y cristianos, celebrado con fervor y devoción.

Una Caravana de Fe y Tradición

Cada año, hombres vestidos de blanco, montados a caballo, se embarcan en una caravana que va desde el templo de San Pedro hasta la iglesia de San Sebastián. Liderando esta procesión se encuentra un personaje singular, el Sakil Ch’ulAnil, que significa ‘carrerante blanco’.

Este líder, ataviado con vestimentas rojas y blancas, una máscara y montando un caballo de madera, que para algunos representa al ladino y para otros a San Juan Bautista, ya quela celebración se realiza el domingo más cercano al 24 de junio, día de este santo.

El Papel del Sakil Ch’ul Anil

El Sakil Ch’ul Anil es el corazón de esta festividad,recorriendo las calles montando su caballo de madera, teniendo como punto de partida el templo de San Pablo, proclamando con fervor: “¡Viva San Juan, San Pedro, San Pablo y todos sus apóstoles!”. Su voz resuena en cada rincón del centro del municipio, convocando a la comunidad a participar en esta celebración sagrada.

Rituales y Devoción en la Iglesia de San Sebastián

Al llegar a la iglesia de San Sebastián, los carrerantes rezan en idioma tsotsil, un testimonio vivo de la riqueza cultural de la región. Ofrecen agradecimientos a la Madre Tierra, a quien besan en señal de respeto y gratitud, inclinándose al interior del recinto. Este acto de devoción es un momento de conexión profunda con la naturaleza y los ancestros.

La Carrera

Tras los rezos, la emoción se traslada a las calles. El SakilCh’ul Anil, junto con su caballo de madera, inicia una carrera a lo largo de la calle, marcando el comienzo de las competencias. A continuación, los demás carrerantes, montados en sus caballos, galopan con vigor, demostrando destreza y fervor; actividad que se repite por entre 4 y 5 veces. Al concluir las carreras, regresan a la iglesia para dar gracias por el éxito de la festividad y luego se dirigen de vuelta al templo de San Pedro.

Un Banquete de Tradición

En el barrio de San Pedro, los carrerantes son recibidos con pozol, pox y la comida tradicional de puerco con arroz. La comunidad se reúne en torno a estos alimentos, celebrando la unidad y la continuidad de sus tradiciones. Al término de la celebración y agradecimiento por los alimentos, una vez más, en San Pedro, los carrerantes corren, culminando así esta maravillosa manifestación cultural.

Un Testimonio de Sincretismo Cultural

La festividad de los carrerantes en Venustiano Carranza, es más que un evento anual; es un testimonio del sincretismo cultural que vive en el corazón de Chiapas. Refleja la armonía entre las creencias ancestrales y la fe cristiana, uniendo a la comunidad en una celebración que trasciende el tiempo. En cada carrera y cada rezo, los habitantes de Venustiano Carranza, honran a sus antepasados y preservan una herencia cultural invaluable, transmitiendo su legado a las futuras generaciones.

Venustiano Carranza se convierte, año tras año, en un escenario donde la historia, la fe y la cultura se entrelazan en una danza eterna de identidad y pertenencia. La magia de los carrerantes y el Sakil Ch’ul Anil, seguirá viva mientras haya corazones dispuestos a celebrar y conservar esta rica tradición, así como la del Ch´Ul Xutax y el Árbol de Choboko su Carnaval Totik.

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