Este lugar funge como una máquina de tiempo con destino a la época de la colonia, se trata de San Cristóbal de las casas, Chiapas y fué reconocido como tal, siendo galardonado en el 2010 con el reconocimiento a la “Diversificación del Producto Turístico Mexicano”.

Apenas llegas a las empedradas calles de su centro histórico y te encuentras a todo tipo de turistas, familiares, amigos y triciclos paseando a sus humeantes ollas , éstas son un verdadero peligro para la dieta ya que contienen desde deliciosos tamales de bola, moles y azafrán, hasta dulces y amarillos elotes al natural o preparados, café con un toque de canela o atol agrio. Estas peligrosas ollas al ser destapadas celebran en tu nariz una gran fiesta a la que no podrás resistirte.

Situado en el macizo central de Chiapas, a más de 2,200 msnm, su geografía es comúnmente accidentada, con algunas partes planas. su diversidad de atractivos turísticos va desde áreas naturales, iglesias, catedrales, museos, parques, plazas y hasta su panteón que peca de una arquitectura digna de mansiones al estilo colonial y de un sin fin de leyendas y mitos que seguro te hechizan.

Aquí se es feliz en todos los sentidos, su clima templado hace querer degustar de largos y cálidos abrazos, sorbos de vino, mezcal o el tradicional posh, hay hoteles y restaurantes para todo tipo de bolsillos. Sus calles se pintan de colores entre dulces regionales, la vestimenta típica de la etnia Tzotzil y sus paredes que van desde azul aguamarina, rosa mexicano y amarillo, sus azules cielos y algodonosas nubes blancas contrastan con el naranja oxidado de los tejados.

podría contarte más sobre San Cristóbal de las Casas, pero preferiría invitarte a que vivas por tu cuenta la dualidad de este lugar, que a la luz del sol y de la luna se comporta de manera distinta, por la mañana su cultura se ensambla a vestigios de una antigua y conquistadora españa y por las noches se convierte en un pueblo vibrante que baila y se embriaga al son de sus apapachos, gustoso recibe a los ciudadanos del mundo, aquí no hay fronteras, aquí se encuentra hermandad.

Pero hey, San cristóbal también tiene atractivos turísticos fuera del pueblo, estos te ofrecen magia , y fantasía, sus bosques de niebla, pino y encino te envuelven en un escenario digno de una película de tu género favorito, esta vez quiero hablarte de un lugar llamado “Montetik”, situado en la carretera Teopisca – San Cristóbal.

Este sitio es ideal para hacer senderismo, acampar, hacer ciclismo de montaña o simplemente ir a despejarse o convivir un rato con la familia o amigos, también es amigable con las mascotas.

El camino está perfectamente marcado y la vegetación se encuentra en ambos lados de él, también podrás encontrar una desviación que te lleva a una pequeña oquedad en la pared de una roca, esta resguarda a una virgen a la que se le ofrecen rituales, en la cima de esta misma parte del cerro se encuentra una cruz de madera.

Seguirás caminando durante aproximadamente 15 minutos y te darás cuenta como la vegetación se torna más densa, los árboles más abundantes y el bosque se irá oscureciendo un poco, el olor a pino y encino inundarán tus pulmones con tal energía que querrás descubrir lo que hay en sus diversos caminos, te recomiendo que vayas desde temprano para aprovechar la claridad del sol y que lleves suficiente agua, comida o algún snack, ya que te harán falta pies, ojos y tiempo para poder recorrer, ver e ir a todos los senderos que este lugar te ofrece.

La sensación de estar ahí es parecida a la de visitar un mundo perdido, digno de una película de Hollywood, el estremecedor canto de las aves en aquella profundidad boscosa, basta y verde, podrás encontrar también un mirador y una cueva a la que podrás llegar con ayuda o indicaciones del personal, el lugar te parecerá de ensueño sólo si te adentras a él, procura llevar ese espíritu aventurero que te hará querer explorar cada rincón mágico y que a pesar de estar en un mismo lugar te ofrece distintos escenarios.

San Cristóbal de las casas es tan basto al momento de ofrecer experiencias, que me atrevo a decirte que es necesario que lo vivas de día, de noche, desde el pueblo y a través de sus alrededores tan mágicos que seguro te dejarán un pequeño dolor de pies, pero también la satisfacción de una experiencia única y sensacional. ¿te atreves?.