La herencia cultural de la civilización zoque, del centro del estado de Chiapas, ha dejado un amplio bagaje de conocimientos que en la actualidad dan identidad a su pueblo, no solamente en sus festividades, sino también, en su gastronomía, en la que es empleada una diversidad de ingredientes, que algunos inclusive, son considerados como exóticos.

Tal es el caso de la flor de Cuchunuc, que pese a provenir de un árbol considerado como tóxico para el consumo humano, la precisión en la selección de las Flores lo puede convertir en un manjar exquisito. Sus flores son comestibles, guisadas en las manos correctas, se convierten en el manjar qué ha deleitado por varios siglos a las comunidades zoques del centro del estado de Chiapas, es la flor de “cuchunuc”.
De acuerdo a los datos históricos y gastronómicos, el cuchunuc tiene varios nombres, algunos lo llaman madre cacao o árbol de matarratón, cuya corteza, tronco y ramas tienen varios usos en las costumbres de esta cultura, que aún prevalece hasta nuestros días, los zoques. El nombre actual de “cuchunuc” en lengua zoque quiere decir guajolote, proviene del gran parecido que tiene la flor de este árbol, con el apéndice que cuelga de la nariz de esta especie de ave, misma que pronuncia cuando está en cortejo.






