Tonalá, Chiapas, es un territorio cargado de historia y cultura que, lamentablemente, no recibe la atención ni el reconocimiento que merece. Ubicada en la región costera del estado, a aproximadamente 150 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, la capital chiapaneca, esta localidad alberga vestigios prehispánicos de incalculable valor, que podrían convertirse en un atractivo turístico de primer nivel.
Sin embargo, la falta de infraestructura, inversión y promoción mantienen su legado en el olvido. Uno de los testimonios más visibles de su grandeza prehispánica son los monolitos o estelas de intrincado labrado que pueden admirarse en el parque central y otros espacios populares de la cabecera municipal.
La mayor concentración de estas piezas se encuentra en el museo local, una institución que, en teoría, podría ser un emblema del pasado de Tonalá, pero que hoy se encuentra en condiciones deplorables. Este abandono no solo es un reflejo de la falta de interés por la cultura, sino también una pérdida de oportunidades para el desarrollo económico del municipio a través del turismo.
Más allá del casco urbano, Tonalá resguarda sitios arqueológicos de gran relevancia. Destaca Iglesia Vieja, un extenso complejo ubicado en las estribaciones de la Sierra Madre que, aunque de difícil acceso y aún en estudio, promete revelar información valiosa sobre las civilizaciones que poblaron la región.
En las márgenes del río Zanatenco se encuentra Tzutzuculi, un sitio con una marcada influencia olmeca, cuyo nombre en lengua mixe-zoque significa «corriente fresca». Otros asentamientos de interés incluyen Perseverancia, un importante centro ceremonial del preclásico tardío, y Horcones, que aún guarda secretos sobre la vida de sus antiguos habitantes.
A pesar de la riqueza arqueológica de Tonalá, el potencial turístico del municipio no se limita a su historia prehispánica. Su cercanía con la costa del Pacífico le otorga playas de gran belleza, como Puerto Arista y Boca del Cielo, destinos ideales para el ecoturismo y el descanso. Además, la Reserva de la Biosfera La Sepultura, con su biodiversidad excepcional, podría integrarse a una ruta turística que conjugue naturaleza y cultura.
Es urgente que las autoridades, en conjunto con la comunidad, impulsen un plan integral de conservación y promoción del patrimonio de Tonalá. Restaurar su museo, mejorar la accesibilidad a los sitios arqueológicos y generar estrategias de difusión podrían convertir a este municipio en un referente del turismo cultural en Chiapas. Ignorar su legado es perder la oportunidad de revalorizar nuestra historia y de generar un desarrollo sostenible para sus habitantes.






