El escenario histórico de la “Guerra de Castas”

Marcos Delgado

Al noroeste del territorio estatal de Quintana Roo, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, se localiza un pequeño pueblo llamado Tihosuco, una de las poblaciones más antiguas de Quintana Roo, famosa por sus viejas construcciones coloniales, pero sobre todo, sobresaliente por ser uno de los lugares principales de inicio de la “Guerra de Castas” en 1847.

Este movimiento social, también fue conocido como la “Guerra Social Maya”, un levantamiento en contra de los sistemas de opresión económica, política y social, por parte de los conquistadores extranjeros, quienes atacaron su cultura, terrenos y creencias, haciéndolos vivir durante muchos años, reprimidos como personas extranjeras en su propia tierra.

Algunos expertos en el tema, definen al sistema de castas, como el sistema social donde el estatus personal es adjudicado de por vida, es decir que las sociedades que se organizan por castas, tienen estratos muy cerrados y cada persona debe mantenerse por el resto de su vida en el estrato donde nació. Entre las características que diferenciaban a cada estrato social se encontraban las siguientes: la religión, la raza, la posición económica, entre otras que hayan adquirido desde el nacimiento y que no podrán cambiar.

Como testigo fiel de estos encuentros bélicos, así como de la muerte de miles de descendientes de la cultura Maya, cansados de los abusos de los blancos, se encuentran los restos del Templo del Niño Dios”, una construcción presuntamente del siglo XVII, que aparenta estar en ruinas, pues parte de su techumbre denota haber sido embestida, espacio en el que la fe católica oficia misas hasta el día de hoy.

Antonio Méndez, relata que Tihosuco, tenía una iglesia labrada en cal y canto, con retablos al óleo, sacristía, campana, ornamentos de cáliz y patena de plata, una cruz dorada con mangas de terciopelo bordadas en oro y seda, frontales de Damasco de Castilla, entre otros.

“Dato curioso: Durante la hostilidad, Tihosuco fue atacado en varias ocasiones. Las casas y haciendas saqueadas y destruidas. El 3 de agosto de 1866 Tihosuco fue sitiado por los cruzoob, al mando de Crescencio Poot y Bernardino Cen, comenzando el éxodo de las familias que ahí quedaban hacia poblaciones más seguras. Poco a poco la selva envolvió sus ruinas y el poblado quedó abandonado durante varias décadas, en totales ruinas.”

En Tihosuco, buena parte de la población habla únicamente la lengua maya, otro bajo porcentaje, domina la lengua española, conservando el uso de su lengua natal.
Cabe destacar que el municipio de Tihosuco, fue declarado recientemente, como una zona de monumentos, por los valores arquitectónicos y el antecedente histórico del mismo, el que por sus manifestaciones al patrimonio cultural para futuras generaciones es de los únicos en su tipo.

Para llegar a este lugar hay dos vías, una desde Cancún, siguiendo hacia el sur hasta llegar a la población de Felipe Carrillo Puerto.

Allí se doblará al oeste para tomar la carretera que va a Valladolid, en Yucatán; unos 80 kilómetros más adelante se localiza Tihosuco.

Si por el contrario, estás en Mérida, hay que tomar la carretera que va a Valladolid para de allí seguir rumbo sur, adentrándose a la zona maya de Quintana Roo, para vivir la experiencia, Primer Plano Magazine.

INFOGRAMA

Según los datos arrojados por los estudios históricos, mediados del siglo Mil 600, la localidad con formó parte de la frontera colonial que dividía el territorio de Yucatán al principio de la guerra de castas iniciada el 30 de julio de 1847.
En Tihosuco, los Criollos se organizaron contra los mayas sublevados y fue utilizado como avanzada militar de las tropas Yucatecas en 1866, donde el ejército de Yucatán, logró defender el poblado del asedio de la etnia rebeldes.