Guadalupe Rubisel Gómez Nigenda, es el actual “patrón” de los Parachicos, con 20 años en el cargo, personajes particularmente destacados de la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, quienes danzan por las principales calles de este pueblo mágico, durante la celebración que inicia el 15 y termina el 23 de enero, de cada año.

De acuerdo al texto de “Los parachicos”, tomado de la edición de Arqueología Mexicana, en su Especial 77, pp. 12-13, se sabe que el “patrón”, es quien ostenta la máxima autoridad de estos personajes y es también el responsable de la correcta ejecución del ritual, como se hacía desde tiempos legendarios, cargo que es vitalicio, y que solamente han ocupado, por lo menos otros 20 patrones, de los que se tiene registro.

Durante la danza, el patrón armoniza con alabanzas, a las que los parachicos responden con exclamaciones a lo largo del recorrido, especialmente, cuando se encuentran frente a los altares de los santos en su día de celebración.

La danza, es transmitida de generación en generación, aprendiéndose por niños y jóvenes, al mismo tiempo que se ejecuta.

El “Patrón de los Parachicos”, se destaca de entre los demás, gracias a que su máscara tallada en madera, que a parte de ser de las más antiguas, es la única que muestra el rostro con dientes, siendo un modelo exclusivo para este personaje, pues si alguien más osara el portar una similar o con rasgos similares, sería ofensivo e impedido en su participación, por los responsables de las festividades y por los mismos parachicos.

Según da a conocer la Secretaría de Turismo del Estado de Chiapas, los Parachicos en la fiesta tradicional de enero de Chiapa de Corzo, son catalogados desde hace varios años, como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

A estas festividades y a sus peculiares personajes, se suman las “Chuntá”, las “Chiapanecas” y los “Abre Campo”.