Desde su invención en la antigua Mesopotamia hace miles de años, las velas han evolucionado en su diseño y fabricación, pasando de la cera de abeja y sebo animal a la parafina y otras ceras modernas. A medida que avanzaba la tecnología, las velas fueron reemplazadas gradualmente por la electricidad, pero su belleza y significado simbólico han mantenido su relevancia hasta el día de hoy. Ya sea para crear una atmósfera romántica, para meditar, para honrar a seres queridos o para celebrar festividades, las velas continúan iluminando nuestras vidas y conectándonos con el pasado.

Las velas han desempeñado un papel fundamental a lo largo de la historia y siguen siendo una parte importante de nuestra sociedad en la actualidad. Históricamente, las velas han sido utilizadas como fuentes de luz en hogares, calles y lugares de culto, permitiendo a las personas realizar tareas diarias y celebrar ceremonias místicas.
Además, las velas han sido símbolos de esperanza, paz y espiritualidad en diversas tradiciones culturales y religiosas.
El uso de la velas juega un papel importante para el pueblo de Suchiapa, que ha servido como ofrenda hacia el Santísimo Sacramento del Altar por varios años. Tienen amplio significado, ya sea como una muetra de promesa o petición, ya que, quienes llegan a estos altares, ofrecen estas velas para pedir y desear prosperidad en el futuro o agradecer las peticiones concedidas.

Para doña Rosario la realización de velas es un oficio que conlleva un arduo trabajo, desde comenzar con una tira de algodón, hasta llegar a la parafina lista para decorar.
El tiempo aproximado de las realización de las velas lisa, es del alrededor de 5 a 6 horas en las cuales van pasando uno a uno las tiras, hasta que comienzan a tomar una forma más voluminosa.

Este trabajo llena de honor a quienes la hacen que con entusiasmo y creatividad se convierten en diseños únicos con colores llamativos, ofreciéndolas para diferentes tipos de eventos.






